Tras cuatro años de desarrollo obtuvo el financiamiento del Instituto de Fomento a la Creatividad y la Innovación (IFCI) para producir un episodio piloto, fue seleccionado por Ibermedia y además despertó el interés de compañías internacionales. La serie ecuatoriana busca dar el gran salto a las plataformas de streaming nacionales e internacionales. La propuesta creativa combina humor negro, realismo mágico y fútbol para contar la historia de un grupo de jugadores que, lejos de ser las grandes promesas del deporte, fueron quienes nunca tuvieron un lugar entre los elegidos. El ecuatoriano Juan Pablo Guerrero, en conjunto con el chileno Bladimir Salazar son los creadores de esta serie. Los cineastas se basaron en sus propias experiencias con el fútbol y las situaciones que observaron durante años en distintas ligas barriales para el desarrollo de la narrativa del proyecto. La propuesta está diseñada como una serie de ficción para plataformas de video bajo demanda (VOD), con un proyecto de cinco temporadas y episodios de 50 minutos. Desde las ligas barriales La historia tiene como escenario principal al Atlético Funebrero, un club barrial que está cerca de desaparecer. Para evitarlo, Nine, un exfutbolista cuya carrera terminó después de un accidente, reúne a un grupo de jugadores que tampoco encajan en el perfil tradicional de un futbolista. El protagonista tiene además un elemento propio del realismo mágico que caracteriza a la serie: después de sufrir una lesión en el fémur, recibe un injerto de hueso de mula. El resultado es una fuerza extraordinaria en su pierna, pero también una patada que no puede controlar. A su alrededor aparecen personajes como: Valentina, una futbolista talentosa que debe ocultar su identidad para poder jugar. Don Viche, un entrenador en busca de redención. Y otros integrantes del equipo cuyas historias parten de la idea de aquellos que siempre quedaron fuera. Te puede interesar: Por primera vez, el talento ecuatoriano llegó al escenario más importante en el mundo del cosplay La inspiración nació precisamente de las ligas barriales, donde los realizadores encontraron un espacio en el que las diferencias sociales, de edad o género pierden importancia frente al juego. Parte de los personajes fueron construidos a partir de personas conocidas por los creadores durante sus recorridos por estas canchas. El rodaje además cuenta con diferentes locaciones de Quito, entre las que destacan: La cancha de la Liga Barrial del Comité del Pueblo San Bartolo El cementerio de San Diego El proceso de selección también tuvo una escala importante para una producción de este tipo: participaron entre 80 y 100 actores en el casting, seguido de varias semanas de ensayos, pruebas de vestuario y maquillaje antes de las grabaciones. Reconocimientos A esto se suma el respaldo internacional. En la página oficial de la serie se registra: La convocatoria Ibermedia 2025 para el co-desarrollo de proyectos de series. El reconocimiento del Instituto de Cine y Creación Audiovisual Ecuador (ICCA), con un premio destinado a la producción de un piloto VOD. El objetivo: producir desde Ecuador y llegar al mercado internacional La siguiente etapa del proyecto apunta a encontrar aliados para llevar la serie a una plataforma de streaming. Para ello, La Barrial ya firmó un acuerdo de colaboración con WeLab Studios, con presencia en Guadalajara y Canadá, y mantiene conversaciones con compañías internacionales. El proyecto también ha despertado el interés de ejecutivos de Sony Entertainment y Telemundo, mientras mantiene conversaciones con Invercine para explorar alternativas de producción. Sin embargo, uno de los objetivos de sus creadores es que la eventual producción conserve su origen ecuatoriano. La intención es que la serie pueda desarrollarse desde Ecuador y que la historia de las ligas barriales llegue a audiencias internacionales sin perder los elementos que la conectan con el país. Nadie queda atrás El proyecto busca que parte de los recursos obtenidos tengan un impacto directo en los espacios deportivos que inspiraron la serie. Uno de los planes es mejorar la infraestructura de la Liga Barrial del Comité del Pueblo, donde se grabó el piloto, y posteriormente extender este apoyo a otras canchas comunitarias. FUENTES: LA BARRIAL