La Sales Executive de Blue Polaris explicó que la transformación del sector financiero depende de integrar inteligencia artificial, automatización y modelos de decisión que permitan responder con mayor rapidez a los cambios regulatorios y optimizar la gestión del riesgo crediticio. La inteligencia artificial alcanza su verdadero potencial cuando trabaja de la mano con la automatización. Ese fue el mensaje central de Yoselyn Armien, Sales Executive de Blue Polaris, durante su conferencia "IA + Automatización Inteligente. Redefiniendo la Banca del Futuro", donde destacó que las instituciones financieras deben modernizar sus procesos para adaptarse con agilidad a los constantes cambios regulatorios y a las nuevas exigencias del mercado. Durante su intervención, Armien explicó que uno de los principales desafíos de los bancos y fintechs es mantener procesos de decisión eficientes, trazables y gobernables. Señaló que las aprobaciones manuales, la falta de estandarización, el procesamiento tradicional de documentos y la dependencia de sistemas legados limitan la capacidad de respuesta de las organizaciones y aumentan los riesgos operativos y regulatorios. Como respuesta a estos retos, presentó soluciones que combinan automatización inteligente, motores de decisión e inteligencia artificial para transformar código y sistemas heredados en modelos digitales que facilitan el diseño, desarrollo e implementación de nuevas reglas de negocio. Destacó que este enfoque permite involucrar al usuario durante todo el proceso, garantizando que las soluciones respondan a las necesidades específicas de cada organización y no a modelos genéricos. La ejecutiva concluyó que la modernización tecnológica debe concebirse como una estrategia de largo plazo. A su criterio, una implementación adecuada permite reducir tiempos de aprobación de días a segundos, adaptar con mayor rapidez los cambios normativos y fortalecer la gobernanza de los procesos, asegurando que cada decisión pueda ser auditada y justificada cuando sea necesario.