Se estima que la planta tenga una extensión de dos hectáreas y estará alimentada por el parque eólico marino de 759 MW denominado “Hollandse Kust Noord”, de cuya gestión se encarga CrossWind, un consorcio formado por Shell y Eneco. El objetivo es que su operación arranque en 2024 y de esta manera su impulso al hidrógeno les permita cumplir con sus objetivos sostenibles. Thyssenkrupp será la empresa encargada de diseñar, adquirir y fabricar la planta de electrólisis de hidrógeno de 200 MW, basada en su módulo de electrólisis de agua alcalina de 20 MW a gran escala. Según las previsiones de ambas compañías el primer trabajo de construcción de los electrolizadores probablemente comenzará en primavera de este mismo año y el inicio de la producción se espera para 2024. Por su parte, CrossWind prevé que su parque eólico marino esté operativo en 2023 con una capacidad instalada de 759 MW y 69 aerogeneradores Siemens Gamesa de 11 MW. Según el consorcio, el “Hollandse Kust Noord” será capaz de generar al menos 3,3 TWh al año. El hidrógeno verde se podrá transportar a través de una tubería con una longitud de unos 40 kilómetros que se extenderá desde la planta situada en el puerto de Róterdam hasta el Parque de Energía y Químicos que posee Shell en la ciudad neerlandesa. Para Thyssenkrupp este acuerdo representa una gran oportunidad “para formar parte de la transición europea hacia la energía verde", según el director del desarrollo de hidrógeno verde de la compañía, mientras que Shell busca “fortalecer la estrategia de hidrógeno”.