Esta cifra representa el 50,41% de las exportaciones no petroleras ecuatorianas. Además, durante la última década se han exportado más de USD 60.000 millones en productos agrícolas; generando un superávit de la balanza comercial agropecuaria de USD 32.926 millones. Sin embargo, la heterogénea geografía ecuatoriana dificulta el uso de tractores y de maquinaria agrícola, y el poco acceso a sistemas de riego en los cultivos, son factores que generan limitaciones a la producción. Pero el campo ecuatoriano tiene una oportunidad con la llamada agricultura de conservación. Se trata de un sistema de cultivo que fomenta la utilización mínima de maquinaria o insumo químicos para mejorar los rendimientos de las plantaciones. Se fundamenta en la diversificación y rotación de los cultivos; lo que permite aprovechar la biodiversidad y los procesos biológicos de la tierra, según explica la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). ➤ Ver también: La FAO propone más agricultura sostenible para encarar la pandemia en Latinoamérica Entre las dificultades más importantes para la implementación de este sistema, están las pendientes o quebradas que dificultan el acceso de tractores, o la instalación de sistemas de riego artificial. Según el Plan Nacional de Agricultura 2021, de todo el suelo que se podría mecanizar para aprovecha en la agricultura, el 94% está en zonas con limitaciones para hacerlo; mientras que el 6% restante también tiene dificultades, pero menores. Por otro lado, en 2020, las plantaciones con riego representaban 899.356 hectáreas de cultivos de los 2,2 millones de hectáreas de la superficie agrícola del país. Además, solo cinco de los 37 tipos de cultivos registrados por la Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria (Espac) cuentan con acceso a riego. Estos cultivos son de arroz, banano y plátano, cacao, caña de azúcar y maíz duro seco y representan el 72% del total de la superficie agrícola cultivada en Ecuador. En este contexto, Rubén Flores, oficial de políticas para América Latina y el Caribe de la FAO, la producción agrícola en Ecuador debe apuntalar a un sistema productivo más sostenible: ambiental, social y económicamente. Fuente: Primicias