“La adopción de las medidas financieras en esas regiones nos permitió estar muy alertas de las acciones que debíamos tomar, adecuadas a nuestra realidad y aplicadas con la normativa de nuestro país. Trabajamos en la elaboración de medidas temporales, que debían ser de carácter integral para que nos permita, como país, afrontar, esta pandemia desde el punto de vista del sector financiero”, detalla. En ese sentido, la Superintendencia de Bancos expidió una normativa el 16 de marzo de 2020 -el mismo día en que el Gobierno Nacional decretó el estado de excepción- con un plan de manejo de emergencias del sistema financiero durante la pandemia. “Este plan contiene una serie de requerimientos relacionados con medidas de bioseguridad y otras vinculadas a que los bancos se mantengan operativos en el confinamiento. Es una forma de motivar la confianza en estas entidades para evitar una crisis, como el pánico financiero. Cabe destacar que los bancos no cerraron en este periodo”, explica. Durante la pandemia La funcionaria explica que en 2020 hubo dos momentos relacionados al retiro de depósitos. El primero ocurrió en los primeros días del confinamiento porque, al momento de su anuncio, las personas tuvieron pánico. "Si no podían salir de sus hogares, necesitarían de dinero para cubrir sus necesidades". El segundo, en cambio, ocurrió en junio. “Al no tener la certeza de las medidas, y al no tener la seguridad de sostener la cadena de pagos, que es lo más dramático que sucede en una medida de confinamiento, las empresas empezaron a desvincular a sus colaboradores. Por ello, cuando se rompe la cadena de pagos, ya sea para empleados o proveedores, es una situación insostenible porque no hay ingresos y ello produce el retiro del poco dinero que se tiene ahorrado para poder subsistir”, expresa. La Superintendencia de Bancos también recomendó a la Junta de Política y Regulación Monetaria y Financiera que permita adoptar medidas de alivio financiero, como el diferimiento de los créditos, que consiste en la reestructuración, en el refinanciamiento y en la novación para aquellas personas que han atravesado problemas económicos en la pandemia. Además, ayudan a proteger los ahorros. Arregui considera que el Gobierno debe seguir emitiendo políticas que ayuden a las personas a mantener los puestos de trabajo, porque hay un importante reducción de empleo adecuado. "Se deben dar incentivos para emplear a más personas. Además, generar seguridad jurídica para atraer la inversión extranjera. El motor de la economía está dado por la fuerza de trabajo", concluye.Por _ Andrés Calvopiña Cervantes