Así lo describen Shuang Shuang y Aria Stone, creadoras de esta experiencia en la bahía de San Francisco, donde la ketamina es clave para ayudar a líderes empresariales a superar bloqueos personales. Estos encuentros de fin de semana están diseñados para ejecutivos exitosos que, pese a sus logros, se sienten solos en su camino. “Aquí descubren que no están solos y pueden soltar la carga de estar siempre protegidos”, explica Shuang Shuang en una entrevista con la revista Wired. También puedes leer: El 44% de trabajadores en Ecuador confiesa haberse enamorado en su lugar de trabajo La ketamina, aprobada como anestésico, se ha convertido en una herramienta emergente para la salud mental. Se dice que induce un estado de trance y mejora la neuroplasticidad, facilitando procesos de introspección. Sin embargo, su uso sin control médico puede ser peligroso. Por ello, las organizadoras seleccionan cuidadosamente a los participantes según su historial médico y psicológico. Durante tres días en el centro «Mission», los asistentes tienen dos experiencias con ketamina. Se les guía en un entorno diseñado para la seguridad y la introspección, con rituales como la ceremonia de apertura, que incluye meditación y dinámicas grupales. Se busca crear un espacio de apoyo que minimice los llamados «malos viajes». El primer día se administra una dosis psicolítica para facilitar la apertura emocional, mientras que el segundo se aplica una dosis mayor, centrada en la exploración profunda y la integración. Un equipo de cuatro personas supervisa a los participantes, asegurando su bienestar en todo momento. También puedes leer: Las 4 series que Bill Gates recomienda para mejorar en el trabajo El tercer día está dedicado a la integración y el coaching, con preguntas clave sobre el impacto de la experiencia en su vida y liderazgo. Una semana después, los participantes tienen una sesión de seguimiento. La experiencia cuesta USD 2.600, con un extra de 350 para evaluación médica. Aunque transformadora para muchos, las creadoras subrayan que esta terapia no es para todos: «No te presiones. Escucha a tu cuerpo y a tu corazón».