Desde que era niña, Katya Echazarreta puso su mirada en el cielo. La joven recuerda que tenía 6 años y estaba con su mamá esperando un autobús cuando supo que el espacio sería su meta. Echazarreta nació en la ciudad mexicana de Guadalajara y a los 7 años se mudó con su familia a la frontera con EE.UU., entre Tijuana y San Diego, donde finalmente se estableció. Como otros migrantes, la nostalgia por sus seres queridos fue importante para seguir su sueño. "Pasamos muchos, muchos años en San Diego. Pero fue especialmente difícil para mi familia, para mis papás y mis hermanos, estar tan lejos y no poder ver a abuelos, tíos, primos. Éramos los únicos que estábamos en Estados Unidos", recuerda Katya. "Para mí es muy importante esa conexión que tenemos con el cielo, las estrellas, el espacio, porque me ayudaba mucho a saber que, aunque estábamos muy lejos, al menos podíamos ambos salir y ver la luna, ver las estrellas, y que estábamos viendo algo muy similar", añade. Desde su época escolar, enfocó su esfuerzo y dedicación hacia la carrera espacial. Estudió ingeniería eléctrica en un colegio comunitario y después continuó en la prestigiosa Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). Continuó como pasante en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en la NASA en donde le ofrecieron un puesto de tiempo completo. También te puede interesar: Jóvenes ecuatorianos inventan un videojuego premiado por la NASA Fue en 2019 que se interesó en un programa de la organización sin fines de lucro Space for Humanity (S4H) para llevar a gente común al espacio para experimentar el llamado "efecto perspectiva". Llamado en inglés overview effect, es un cambio de consciencia que han experimentado astronautas al contemplar el planeta desde el espacio y que los inspira a buscar soluciones a los problemas de la humanidad. "Solicité en 2019 sin tener respuesta, nada, nada, nada, durante un año. Y luego me mandaron un correo diciendo que era semifinalista", explica Echazarreta. La joven mexicana ya había experimentado pruebas de fuerza g, microgravedad, pérdida de oxígeno y cómo reaccionar a situaciones críticas. "Sí es muy pesado y sí es muy difícil", reconoce. Pero tener en la mente cuál es el objetivo final es lo que la ha llevado a salir adelante. "Siempre, siempre, siempre he querido ir al espacio", cuenta a BBC Mundo. Fuente: BBC Mundo