Afirma que un líder es una "mezcla de ADN, actitud, experiencia, competencias y estudios”. Su formación académica fue en Administración de Empresas en la Universidad Central. Tiene una maestría en Finanzas y se ha formado en comercio, ventas, estrategia y más. Se acerca a los 10 años en su posición de alta ejecutiva. Empezó a laborar desde los 21 y cada experiencia la nutre, nos dijo al charlar con ella este año. Por ejemplo, su primer trabajo fue en recepción y ahí descubrió el valor de la empatía y de la cultura de servicio a cliente. La ejecutiva apuesta a la disciplina y a construir un futuro. Su carrera empezó en el sistema financiero, luego vino el salto al sector tecnológico y en Puntonet participó desde el 2001 en la formación del departamento comercial. “La empresa tenía 20 colaboradores y un año de creación”, recuerda. Luego de más de una década participó en el proceso de reclutamiento para la posición de CEO. “Fue un ejercicio bonito, no dimensioné a lo que me enfrentaba, fue un desafío personal y profesional”. Además explica que uno no llega a estas posiciones producto de la suerte sino de la preparación constante. “Por eso hay que continuarse formando y caminar acorde a cómo evoluciona el mercado y el mundo”. La resiliencia Katherin reconoce que tras el impacto de la pandemia es más resiliente y su capacidad activa para adaptarse a los escenarios del mercado y crear nuevas rutas de acción. Desafíos pendientes Miño precisa que el sector de la tecnología se caracteriza por innovar con rapidez y por ello realiza grandes inversiones cada año para estar a la vanguardia. Aprender a emprender "El porcentaje o monto de inversión para pivotear en las empresas es muy bajo en nuestro país. No experimentamos porque nos dedicamos a lo operativo. Hay que asumir riesgos".