El municipio compró cuatro unidades de la división K9-X por cerca de 2,5 millones de pesos (unos US$145.000). No son “mascotas” futuristas: llevan cámaras de alta resolución, visión nocturna y un cuerpo resistente que les permite moverse en terrenos irregulares, subir escaleras y trabajar con poca luz. En una demostración pública, uno de estos robots ingresó a un edificio abandonado y transmitió video en tiempo real a los agentes que esperaban a distancia. Incluso, a través de un altavoz, ordenó a un individuo que depusiera un arma, mostrando cómo puede ser el primero en entrar sin exponer a los policías. También te puede interesar: Duolingo registra un aumento del 35% en estudiantes de español tras presentación de Bad Bunny en el Super Bowl LX El alcalde Héctor García explicó que la idea es simple: que el robot sea “los ojos y oídos” antes de que los agentes intervengan. Las autoridades subrayan que no están armados y que su tarea se concentra en vigilancia, comunicación y evaluación de riesgos. La apuesta se suma a un plan más amplio con más patrullajes, drones y tecnología antidrones. Con millones de visitantes en camino, el reto será anticiparse: detectar amenazas temprano, manejar multitudes y responder rápido. Fuente: Infobae