Ese fue el caso de Talía Berrones, que siendo oriunda de Riobamba y residente guayaquileña, es fan del mundo coreano. “Mi primer vínculo fue con la música. Las coreografías y los ritmos diferentes me adentraron a más aspectos de su cultura como el idioma, las series y el cuidado de la piel”. Tanto creció ese gusto que Talía cursó un diplomado en estudios coreanos en la Universidad del Salvador. La inversión en su rostro no es negociable y lleva cinco años utilizando marcas coreanas como Innisfree, Etude House y Tonny Moly. “Siendo honesta, quién no desearía tener una piel de porcelana y sin granitos”, comenta Talía sobre su nivel de disciplina con la rutina que lleva. Aunque se habla de al menos 10 pasos para tener una piel perfecta al estilo coreano, nuestras especialistas coinciden en que no es necesario. Lo importante es atender a la piel por ser el órgano más grande en nuestro cuerpo y nunca, pero nunca, olvidar el uso del protector solar. Ese es el primer gran paso. “Si me dan la opción de que sólo puedes elegir una cosa, pues me quedaría con el bloqueador solar: previene envejecimiento, hiperpigmentación, es hidratante y lo más importante es que previene el cáncer de piel”, asegura Mishel Pineda, esteticista que inició este viaje al mundo de la cosmética asiática en 2018. No es una exageración: ¡Mishel ama los productos coreanos! De eso no hay duda en su spa Meraki (palabra griega que significa lo que uno hace con amor y nace del alma) donde la experiencia asiática inicia descalzándose, la decoración, la música y, por supuesto, los productos que importa y usa en su establecimiento como Blessed Moon. Entonces cabe preguntarse, ¿por qué elegiría un producto coreano frente a la infinidad de opciones que tengo en vitrinas? Mishel enumera la tecnología que le agregan porque “es impresionante cómo las empresas tienen un cuidado extremo para evitar un producto contaminado y que termine sin efectividad”. Adicional menciona que lo made in Corea no tiene publicidad engañosa y de paso está libre de crueldad animal o cruelty free, una tendencia que gana adeptos porque nadie quiere ponerse en la cara algo que le causó daño a otra especie. El salto de la tienda online al espacio físico Mishel indica que esta fidelidad nació de su experiencia. “Yo sufría un acné terrible, mi piel era espantosa; vi el cambio en mi”. Ese mismo proceso vivió hace dos años Maribel Lescano, quien dejó de lado su trabajo estable para dedicarse de lleno a la tienda Cute is K -beauty shop, de la cual es cofundadora. “Cuando uno empieza a probar productos coreanos, no puedes dejarlos”, cuenta. En este emprendimiento Maribel aporta su expertise como financiera y su socia Sonia Larreátegui, su trayectoria en la cosmética. La isla física la mantienen en Mall El Jardín en Quito y atienden en el horario del centro comercial. Han creado una comunidad cercana que ya las siente como amigas. Una de ellas se acerca a la vitrina y les pide “su cremita” y que esta vez le ayuden con “un pintalabios” porque las fiestas no cesan. La satisfacción de clientes así son la mejor carta de presentación para Cute is K -beauty shop. Larreátegui, por ejemplo, se queda con lo hecho en Corea porque sabe que “han mezclado lo mejor de la sabiduría en cuanto a ingredientes naturales y la más alta innovación”. Entre esos componentes premium está la centella asiática que hidrata, calma y desinflama. ¡Todo en uno! Esa cualidad ha impulsado a ambas a convertirse en una suerte de embajadoras que propagan el tema de adquirir hábitos saludables, que no debe confundirse con vanidad. Algo que han comprobado con la llegada de más clientes hombres que buscan cuidarse. Para ellos, Sonia tiene un tip: “Les decimos que el limpiador lo pongan en la ducha”. La finalidad es que no se olviden de usarlo y lo hagan una costumbre. ¡Pilas con lo que te pones en la carita! Tras hablar con estas profesionales expertas en productos coreanos, Ekos Bienestar recoge seis consejos para empezar correctamente nuestro cuidado facial. 1. No comprar por comprar y llenarse de productos. Si antes no has usado nada en tu rostro, puede pasar que al colocar muchos productos éste se irrite. 2. No ponerse frutas o vegetales directamente en la cara. 3. Verificar el registro sanitario de lo que estás comprando. 4. Aprender a escuchar a nuestra piel, no dejarse guiar por la edad que tenemos, sino por la necesidad en la que trabajaremos: unificar el tono de piel, prevenir arrugas. 5. Asesorarse con profesionales médicos o del mundo de la estética para iniciar con un adecuado cuidado facial. 6. La aplicación de bloqueador se recomienda máximo cada cuatro horas y cada dos, en caso de que la exposición sea fuerte.Texto: Catherine Yánez Lagos