Del 15 al 18 de julio, jóvenes provenientes de distintas nacionalidades amazónicas participaron en intensas jornadas de aprendizaje teórico-práctico en temas clave como el régimen internacional del clima, la agenda de la COP30, estrategias de incidencia y simulaciones de negociación multilateral. Esta formación representa un paso significativo para promover la inclusión activa de juventudes indígenas en los procesos de toma de decisión frente a la crisis climática. También puedes leer: TIME reconoce a los 100 mejores podcasts de la historia: celebridades como Obama y Conan O´Brien lideran la era dorada del audio La Escuela de Liderazgo Climático, organizada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF Ecuador), la Fundación Pachamama, la Alianza Cuencas Sagradas, la Escuela Viva de la Amazonía (EVA), Transforma y CANLA, constituye una plataforma de formación intercultural e intergeneracional orientada a empoderar a liderazgos juveniles de la Escuela Viva Amazónica (EVA) de la CONFENIAE, quienes a su vez aportan con visión, saberes y experiencias desde los territorios. Y se ejecuta en el marco del Proyecto BLF Andes Amazónico, financiado por Desarrollo Internacional del Reino Unido. A lo largo del proceso, se priorizó el respeto a la cosmovisión indígena, la creación de espacios seguros y el diálogo de saberes como base para una acción climática justa. La metodología incluyó sesiones teóricas, ejercicios prácticos y una simulación de negociación basada en la Meta Global de Adaptación (GGA) - actualmente en discusión en el marco de la Conferencia de las Partes de Cambio Climático – COP30 que se celebrará en noviembre de este año en Belém do Pará, Brasil. Además, la Escuela brindó herramientas para la gestión del bienestar emocional en espacios de incidencia de alta presión, con énfasis en la resiliencia y el cuidado colectivo. “La riqueza de esta dinámica es que permite a las y los participantes ensayar escenarios reales de negociación, practicar intervenciones estratégicas y formular propuestas desde una mirada propia, autónoma y orientada a proponer soluciones en las que la naturaleza y las comunidades estén en el centro”, mencionó María Inés Rivadeneira – Gerente de Políticas y Gobernanza de WWF Ecuador. “Diseñamos una metodología viva, tejida desde los territorios y para los territorios. Partimos de las formas propias de aprendizaje de los pueblos indígenas como el calendario ecológico, la guayusada o la narrativa colectiva y las entrelazamos con herramientas de la diplomacia climática global. Así, logramos que conceptos complejos cobraran sentido en sus propias realidades, y que la negociación internacional dejara de ser algo lejano para convertirse en una experiencia política, sentida y estratégica” mencionó Maritza Florián – Deputy de Diplomacia Climática de Transforma. “Este espacio me deja como enseñanza que las juventudes debemos seguir incidiendo dentro de nuestras comunidades y organizaciones. Es fundamental alzar la voz desde nuestra vivencia frente al cambio climático. Como jóvenes, debemos continuar aprendiendo, fortaleciendo nuestro liderazgo y construyendo un conocimiento profundo que aporte a las transformaciones que necesitamos” mencionó Andreina Grefa de la provincia del Napo. También te puede interesar: FAO revela 14 millones de pequeños productores generan carne y leche de América Latina y el Caribe La formación se mantendrá hasta diciembre del 2025, donde cada participante contará con un acompañamiento virtual mensual, talleres especializados, mentorías y sesiones de simulación avanzada, como parte de su preparación rumbo a una eventual participación en espacios de negociación climática nacional e internacional. La Escuela de Liderazgo Climático marca un precedente en el país al articular formación técnica, prácticas de diplomacia climática y cosmovisión indígena en un solo espacio. Este proceso reafirma el compromiso de las organizaciones aliadas con la justicia climática, la equidad de género y el protagonismo de los pueblos indígenas en la construcción de un futuro sostenible, desde sus territorios y para el mundo. Fuente: WWF Ecuador