Durante su intervención, Manrique compartió el propósito de esta iniciativa inspiradora. Este proyecto cobró vida cuando Roberto se hizo una pregunta, “¿estoy realmente haciendo todo lo posible por nuestro planeta?". Consciente de que la respuesta era negativa, decidió tomar un descanso en su carrera actoral para emprender un viaje transformador y de conciencia ambiental. El viaje “JuntosXLaTierra” comenzó el 7 de noviembre de 2016, a las 3 de la tarde, en la cima de una montaña en las afueras de Quito, Ecuador, "una travesía que cambió mi vida por completo" recordó. El experto recorrió 7.968 km a través de Ecuador, Perú y Chile durante 28 días, completamente solo, intercambiando alojamiento, comida y transporte por la promesa de plantar árboles. A pesar de las dudas iniciales, una frase de su amigo Millán Ludeño lo impulsó a seguir adelante: "Si el reto no te hace temblar las piernas, no es lo suficientemente grande para ti". A lo largo de su viaje, Manrique enfrentó numerosas adversidades y adquirió valiosas lecciones que lo llevaron a comprender el propósito central de la campaña “JuntosXLaTierra”. En el tercer día, en el sur de Ecuador, en Cañar, conoció a Mariana, quien le enseñó la importancia de vivir experiencias para desarrollar habilidades y competencias nunca antes vistas. En el séptimo día, en Milagro, comprendió la necesidad de sacrificio y la importancia de dejar comodidades atrás por un fin humanitario y de cambio de mentalidad y en el día 17, en Ancón, a las afueras de Lima, aprendió sobre la importancia de establecer conexiones personales. Al finalizar su viaje y tras las experiencias compartidas con aquellos que le brindaron hospitalidad y comida, Manrique llegó a la conclusión de que el cambio climático real solo será posible si la humanidad se une y da su máximo esfuerzo por la Tierra, “somos nosotros la clave del éxito incluso si eso significa enfrentar miedos y hacer sacrificios”. A pesar de los desafíos, cumplió su objetivo de plantar árboles, con un total de 33.494 en 2019 y 261.043 para 2023. Manrique concluyó con una pregunta reflexiva: “¿Qué forma tiene tu 100%?”.