Durante su participación en “Guayaquil Sustainable Experience 2025”, Alexandra Cousteau, nieta del legendario Jacques Cousteau, ofreció una conferencia en la que relató su historia personal de conexión con el océano y compartió una visión optimista, pero urgente sobre su futuro. “Vivimos un momento afortunado, como lo fue para mi abuelo en su época. Tenemos herramientas que antes no existían: inteligencia artificial, big data, satélites. Ahora, la pregunta no es si podemos restaurar los océanos, sino si estamos dispuestos a hacerlo”, afirmó. Sin embargo, Cousteau también compartió cifras alarmantes. “Hemos perdido el 50% de los corales, peces y aves marinas. Y si seguimos perdiendo un 1 o 2% cada año, pronto cruzaremos un punto de no retorno”, advirtió. Esta realidad la llevó, en 2018, a fundar Oceans 2050, una organización que busca reconstruir la biodiversidad marina para el año 2050. Cousteau, enfatizó la necesidad de cambiar el paradigma de conservación por uno de restauración activa. “No basta con proteger lo poco que queda. Eso es insuficiente e insostenible. Debemos reconstruir lo que hemos perdido, y eso requiere innovación, inversión y voluntad política”, dijo. Asimismo, durante su intervención, Alexandra presentó la iniciativa Blue Cities Alliance, una red global que promueve la transformación sostenible de ciudades costeras a través de proyectos de restauración, cultura, deporte y tecnología. “Nuestra primera ciudad azul fue Atenas. Hicimos festivales gastronómicos, conciertos, limpiezas de playas y, sobre todo, trazamos un plan concreto hacia el 2050. Queremos replicar esto en muchas ciudades del mundo. Guayaquil tiene todo para ser una de ellas”, expresó. Finalmente, Cousteau concluyó su intervención con un claro llamado a la acción dirigido a Ecuador: “No se trata solo de proteger ballenas o arrecifes. Se trata de proteger la economía, el transporte, la alimentación, la cultura, el legado para nuestros hijos. El océano es el sistema que sostiene todos los demás sistemas”.