“Juntemos las manos y regalemos sonrisas” es una iniciativa que busca mejorar las condiciones de vivienda de los colaboradores, reconociendo su esfuerzo y compromiso con la empresa. Este programa fortalece la solidaridad y el sentido de comunidad dentro de la organización. “Juntemos las manos y regalemos sonrisas” busca mejorar la calidad de vida de los colaboradores de Omarsa en condiciones habitacionales difíciles. A través de un estudio socioeconómico, se identifican y seleccionan beneficiarios para la remodelación de sus hogares. Lo distintivo del programa es la participación de toda la organización. Además de aportar fondos, la empresa impulsa un sistema de apadrinamiento donde las áreas administrativas recaudan recursos mediante ventas de garaje, rifas y eventos gastronómicos, promoviendo un fuerte espíritu de colaboración. También te puede interesar: FEMSA SALUD Ecuador: compromiso con la sostenibilidad ¿Cómo seleccionan a los beneficiarios? El proceso de selección es transparente y meticuloso. Una trabajadora social analiza la situación socioeconómica de los trabajadores y todo el personal de la empresa elige a 11 beneficiarios mediante una elección general. Cada seleccionado es apadrinado por un área administrativa, encargada de recaudar fondos y gestionar recursos. Ingenieros y técnicos diseñan las remodelaciones según el presupuesto, garantizando calidad y respeto por las necesidades del trabajador. Cuando es posible, también se adquieren electrodomésticos y enseres esenciales, agregando valor a la ayuda. Requisitos para participar Para ser elegible en el programa, los trabajadores deben cumplir con ciertos requisitos: tener al menos un año de antigüedad en la empresa, demostrar un buen rendimiento laboral y contar con un terreno propio o documentación legal del inmueble a mejorar. Estas condiciones garantizan que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan y pueden beneficiarse de ella a largo plazo. Un impacto que va más allá de lo material El valor de “Juntemos las manos y regalemos sonrisas” va más allá de las remodelaciones; transforma vidas y fortalece la comunidad en Omarsa, fomentando empatía, responsabilidad social y trabajo en equipo. Además, inspira a otras empresas a priorizar el bienestar de sus empleados. Más que construir viviendas, Omarsa edifica un futuro más digno y esperanzador.