Una tradición que nació hace casi dos décadas Mientras muchas selecciones negocian premios y bonificaciones por competir en torneos internacionales, los jugadores de la selección masculina de Inglaterra mantienen una tradición diferente. Desde 2007, todos los futbolistas convocados donan el dinero que reciben por cada partido disputado con la camiseta nacional, convirtiendo ese ingreso en un aporte para organizaciones benéficas. La iniciativa surgió por decisión de un grupo de referentes de aquella generación, entre ellos John Terry, Frank Lampard, Rio Ferdinand, Steven Gerrard, David Beckham y Gary Neville. Juntos impulsaron la creación de la England Footballers Foundation, entidad encargada de administrar y distribuir los recursos hacia distintos proyectos sociales. Te puede interesar: https://ekosnegocios.com/articulo/del-estadio-a-la-vitrina-la-fifa-vendera-el-cesped-de-la-final-del-mundial Más de US$20 millones destinados a causas sociales A lo largo de 19 años, cada nueva generación de futbolistas ha mantenido este compromiso. El resultado es una recaudación que ya supera los 20 millones de dólares, destinados a iniciativas como UNICEF, Help for Heroes, el Bobby Moore Fund y programas de desarrollo comunitario en el Reino Unido. Aunque los jugadores reciben una remuneración por cada convocatoria, una cifra modesta en comparación con sus salarios en los clubes, el dinero nunca llega a sus cuentas personales. El monto es transferido directamente a la fundación, que canaliza los recursos hacia proyectos de impacto social. En plena Copa Mundial de 2026, la historia volvió a cobrar relevancia como ejemplo de un compromiso que trasciende el deporte. Más allá de los resultados en la cancha, la selección inglesa ha convertido el hecho de representar a su país en una oportunidad para generar un impacto positivo fuera del fútbol, consolidando una de las iniciativas solidarias más longevas entre las selecciones nacionales. Fuente: Mundo Deportivo, emprehouse