La entrevistamos este año y vimos que Joyce es obstinada y ahí radica su vigor, así como su manera de ver y entender el mundo. Muy joven, cuando su esposo enfermó, tuvo un punto de quiebre y apostó por emprender. La fuerza interna que la caracteriza ha sido su motor para dirigir un negocio enfocado en la venta de materiales de construcción bajo el nombre de Ferconsa. Luego apostó por la innovación con la venta de materiales ferreteros. Así nació en 1989 Ferrisariato, empresa que ocho años más tarde fue adquirida por Corporación El Rosado. Siempre prefirió ser una mujer tras las bambalinas, sin embargo, su ímpetu y deseos de transformación la llevaron a ser elegida, en 1991, Presidenta de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria del Guayas. Ser mujer tenía su peso negativo en ese momento, pero ha sido un tema que jamás le ha quitado el sueño a esta mujer que se enfocó en el trabajo duro y bien hecho. “Por eso siempre traté de renovar, cambiar, estar adelante y siempre jugando limpio”, confiesa. Gran dirigente gremial La ejecutiva demostró su temperamento e ideas. “Sabía que en ese cargo iba a perder el anonimato, comencé a hablar y decir las cosas. Las cámaras estaban silenciadas”. Una líder por naturaleza Ser líder es innato en ella y sus principios rigen su día a día. La oportunidad que tuvo de entender los negocios le demostró que tenía la habilidad de transformar un modelo de negocio. Objetivos cumplidos Joyce de Ginatta señala que la dolarización cumplió varios objetivos: el sistema ancló la paridad cambiaria, se redujo el riesgo país; disminuyó la inflación, entre otros.