Aunque Nataly Valencia y Jorge Ulloa son rostros conocidos para los latinoamericanos, en el último mes sus nombres han resonado con más fuerza. Es que el pasado 15 de septiembre vio la luz uno de sus proyectos más ambiciosos: la serie P#t@s Redes Sociales, la cual es parte del catálogo de Amazon Prime Video para todo el mundo. La serie cuenta la historia de Amanda, una youtuber de contenido infantil que acaba de cumplir 30 años, lo que la convierte en una ‘anciana’ en el mundo del Internet. Ante esto, ella está dispuesta a hacer lo que sea para mantenerse vigente en redes sociales, sin importar qué tan ética sea su estrategia. Así como la protagonista, Jorge y Naty están en sus 30s y cuando les pregunto en qué momento de su vida se encuentran, Jorge recalca que -a diferencia de Amanda- ellos no están “over the hill”, tienen mucho por delante porque la producción “es una industria de viejos, mientras más años haya, más valorado es el oficio”. En sus 20´s daban sus primeros pasos con un proyecto cuyo impacto es único: ENCHUFE TV, el cual no sólo lograron hitos sin precedentes -es el canal de Youtube más visto en Ecuador y llegó al top de los 50 canales de Youtube más vistos del mundo- les permitió darse a conocer a nivel internacional sino que les permitió crecer profesionalmente y personalmente. Y evidentemente ahora su trabajo es más maduro, pero sin dejar de lado esa huella que les identifica y que ha hecho que millones de personas en el mundo se identifiquen ya que han contado historias en las que millones de personas se han visto reflejadas, siendo uno de los componentes del éxito de sus sketches. Conversamos con ellos sobre su trayecto, el pasado y el presente; y sobre su trabajo en el guión y la producción de esta serie que ha captado críticas positivas. ¿Qué significa para ustedes el impacto que están alcanzando con la serie a nivel internacional? Jorge: Es importante como ecuatorianos estar en una plataforma tan importante como Amazon Prime con una serie distribuida a nivel global y subtitulada a todos los idiomas. Sabemos que como ecuatorianos esas oportunidades no se nos dan todos los días y debemos agarrarnos de ellas. Los ecuatorianos tenemos que esforzarnos 10 veces más que un mexicano por ejemplo. Y un mexicano tiene que esforzarse 10 veces más que un estadounidense para llegar a una oportunidad como esta. Nosotros tenemos que esforzarnos 100 veces más que un estadounidense. Eso también nos da la fortaleza de que para llegar a este punto, probablemente sabemos 100 veces más. Es una responsabilidad grande, yo creo en la ley de la piñata, que si uno le golpea, todos agarramos y creo que esto va a hacer que más gente voltee a ver más a la industria nacional con muchos recursos y manos increíbles. ¿Por qué el tema de la serie son las redes sociales? ¿Cómo se desarrollaron como eje central? Naty: Estamos en un punto en el que hay que vernos por dentro. Como sociedad estamos en una época en la que ya no importa mucho la realidad, estamos viviendo el espejismo de las redes. No importa si te estás sintiendo bien, lo que importa es lo que publicaste y si en la publicación parece que estás bien, ya no se le pregunta a la gente ¿cómo estás?, porque vimos que se estaban yendo de viaje, triunfantes y felices, entonces no me importa y no pregunto nada más. Se ha perdido el contacto humano, la realidad, la objetividad de cómo estoy, cómo me siento versus lo que proyecto. Las redes sociales en esta época nos han vuelto superficiales y hay una necesidad de validación. La gente necesita ser querida, por eso sube fotos para obtener likes. Antes no era así: íbamos a una casa y te mostraban el álbum de fotos y era un momento muy especial. Ahora eso se ha perdido y todo está expuesto de una manera de “mirarme triunfante y aceptame y quiéreme poniéndome un like". Eso es peligroso porque estás jugando con algo que no sabemos si es real o no, porque muchas personas que vemos en redes sociales que parecería que están bien en el fondo no están bien. Queríamos exponer eso, queríamos cuestionar a quienes siguen los niños y adolescentes hoy en día; y hablando desde una visión interna, nosotros vivimos eso. Enchufe TV llegó a un punto súper alto en vistas. Éramos influencers, youtubers y la pregunta era: ¿qué sigue después?. Había una necesidad de contar una mirada interna para que la gente sepa en realidad qué es ser un influencer. Los niños y adolescentes de ahora quieren ser influencers pero no saben qué significa eso. La palabra influencer tiene un gran peso. ustedes vivieron en carne propia que les llamen de esta manera, ¿qué significó para ustedes el peso de la palabra? Jorge: Fuimos influencers por consecuencia. Porque personas influenciables han existido toda la vida pero por consecuencia de otra cosa, no porque hayan querido ser influenciables sino porque eran escritores, eran chefs, políticos o arquitectos y que llegaron a influenciar a gente. Nosotros llegamos a ser influencers por la parte digital gracias a ENCHUFE TV. Pero hay un estudio a nivel de Latinoamérica que les preguntaron a los jóvenes a qué se quieren dedicar y la mayoría querían ser influencers. ¿Entonces, cómo quieres ser influencer? porque ser influencer es la consecuencia de algo más; no es el camino, es la consecuencia. Está distorsionada la palabra y lo que significa porque lo que entendemos de redes sociales es una persona que vive de redes sociales, qué pasa viajando y comiendo comida rica; que no trabaja y qué pasa feliz. Es toda una construcción, es una mentira, todo el glamour que te vende un influencer es cómo quiere que le veas pero no tiene nada de parecido a la realidad. Creo que es una palabra peligrosa sobre todo para personas que ni siquiera vivieron la transición, sino que nacieron con la influencia de los ídolos digitales.Creo que ni siquiera se entiende qué significa la palabra influenciar y la responsabilidad que esto significa. ¿Cuánto tiempo les tomó la creación de la serie y cómo fueron vinculando con personas claves para que sea una realidad? Naty: Empezamos a escribir en el 2019, un poco antes de la pandemia. En el proceso del guión estuvimos hasta antes de filmar; el rodaje empezó el año anterior, en el mes de junio. Estuvimos filmando hasta octubre 8 y de ahí empezamos la posproducción. El estreno fue el 15 de septiembre. El proceso ha sido muy largo. Un proyecto de esta magnitud, una serie, implica mucho trabajo, con un equipo gigante que ha estado acompañándonos a que se haga realidad. Hemos tenido la suerte de trabajar con gente súper talentosa; gente que estaba en México y en Ecuador. Tenemos un tutor que se llama Rob Hanning y él fue guionista de Malcolm in the Middle. Teníamos tutorías fuertes y claves para que el guión sea bien establecido porque siempre hemos creído que el guión es clave y tiene que ser muy bien trabajado para que la historia termine de contarse bien. Luego en el equipo de producción también tenemos un montón de gente. Este es el proyecto donde el equipo humano de gente es el más grande que hemos tenido en toda la carrera. ¿Por qué México? Jorge: Esta es una serie que se presentó a Amazon y ellos la compraron como serie mexicana. Es una decisión más que nada porque el mercado mexicano es muchísimo más grande que el mercado ecuatoriano. La serie es creada por dos ecuatorianos, pero la decisión es netamente de mercado. ¿Esto es un hecho sin precedentes? Jorge: Es importante dar eco de lo que sucede, que la gente vea la serie y más gente va a voltear a ver a la industria nacional. Es inevitable entender que nace de un país donde las referencias audiovisuales son súper escasas y vale la pena que desde nosotros sigamos levantando la serie. Cuando ustedes empezaron se imaginaron que iban a llegar lejos como han llegado? Siempre hay un plan. Mi plan desde que empecé esto es ganar el Oscar. Este es un paso más y es un paso gigante. A veces no nos damos cuenta de lo bendecidos que somos al recibir esto, sin precedentes, pero es un paso más a algo más grande. Creo que lo más importante que la plataforma en sí, más que los reconocimientos, es que las historias puedan ser contadas y puedan llegar a la mayoría de gente. No importa cómo, pero creo que ese es el objetivo principal. Por eso empezamos con ENCHUFE que era una cosa completamente democrática y gratuita. Museo Imaginarium, una muestra dedicada a la salud mental La locación de esta sesión de fotos fue el Museo Imaginarium, que mantuvo una muestra permanente hasta el pasado 22 de octubre en el Potrero de Lumbisí, Quito y que se exhibirá en Guayaquil (en Urdesa, en la calle Víctor Emilio Estrada y Jiguas) a partir del sábado 4 de noviembre cuya temática es la Salud Mental y el bienestar. José Manuel Suárez, uno de los propietarios, menciona que para la creación del museo se tomaron en cuenta dos factores fundamentales: la necesidad de espacios de entretenimiento familiar y la importancia de hablar del bienestar mental. “Queríamos mostrar obras de manera atractiva para un público que normalmente no va a museos tradicionales. es bastante interactivo y aprovechamos para enviar a la gente una experiencia positiva”. Él considera que es importante hablar de la salud mental no sólo entre los adultos, también con los niños pequeños y presentarla de una manera que sea fácil de entender. “ Es importante normalizar este tipo de conversaciones para que deje de ser un tabú”, agrega. Las obras son de la artista Valeria Hernández y muestra divertidos escenarios dedicados al bienestar mental y emocional, que resultan “instagrameables” donde los visitantes pueden relajarse mientras analizan sobre la importancia de la validación de las emociones como la ira, la ansiedad, el enojo; y pueden encontrar mensajes de motivación y autocuidado. En Quito han recibido alrededor de 12.000 personas. En un futuro tienen planeado estar en Cuenca y en el 2024 regresarán a Quito con una nueva temática. El costo en Guayaquil será de USD 10 por adulto y USD 5 por niño. Texto: Cristina Guevara; Fotografía: Iván Franco