También eufórico, una máquina que dispara palabras, consejos y lecciones de negocios tan rápido como el acecho de un lobo a su presa. Belfort, desde los ocho años, dedicó su vida a los negocios, entregando periódicos en casas, limpiando porches, siendo mago, vendiendo helados y luego distribuyendo carnes y mariscos. Con 22 años había creado su primera empresa, daba empleo y poseía lo que en ese momento era para él la cúspide: un auto Porsche. Luego vino la quiebra. “En ese momento cometía todos los errores, no conocía las reglas del negocio, consumía todo, no hacía perfiles de quienes contrataba… en fin. Perdí todo y me declaré en bancarrota. El peor día fue cuando vino el camión a llevarse mi auto. Ese fue mi primer golpe como emprendedor”, nos dijo durante su visita a Quito. Sin embargo, nunca ocultó su meta: “¡yo quería ser millonario!”. Sabe que nació para vender y lo dice con orgullo: “Nací empresario, desde que estaba en el vientre de mi madre”. Su carrera como corredor de bolsa arrancó en LF Rothschild, pero fue despedido en 1988 debido a dificultades financieras de la empresa a raíz del lunes negro de 1987. Sin afán de detenerse arribó a la firma de corretaje Stratton Oakmont, empresa que fundó y que funcionaba como un boiler room que vendía acciones a un centavo. El resto es historia, como relata en su libro "El Lobo de Wall Street" y llevado a la pantalla grande de la mano de Martin Scorsese. Lecciones para los CEO La experiencia de Belfort lo avala para dar claves para las fuerzas comerciales de las empresas. Él entiende al vendedor, al ejecutivo o al CEO como un personaje que debe actuar “como si fuera…", lo que él desee proyectar. Un CEO debe ser positivo Un hombre de negocios domina su estado emocional -siempre ser positivo, asertivo, confiado y tener claridad y, tener una visión propia a cinco años-. “Como líder eso nos permite inspirar a la gente", explicó. Ser visionarios "Todos los seres humanos están ávidos de una visión y pocos lo logran”. Belfort añade que “los grandes empresarios saben cómo crear una visión y compartirla con las personas para que actúen de una determinada manera”.