Para ellos, ya no es sólo el viaje en sí, sino también la conservación de los ecosistemas y las especies que los habitan; además, estos viajeros han asumido una actitud proactiva en el impulso del desarrollo de las comunidades locales que acogen sus visitas, muchas de las cuales están intrincadamente ligadas a la industria de la hospitalidad. Aunque el turismo sostenible o responsable no es nuevo, ha sido en este escenario post-pandémico que ha ganado una solidez y relevancia especiales. De ahí que el modelo de trabajo de Jocotours se presenta con una salvaguardia ambiental, forjando así un enlace indisoluble entre el turismo y la conservación. Esta simbiosis otorga una dimensión innovadora a los recursos naturales sin dejar de lado los culturales, transformándolos en un capital turístico que confiere una ventaja competitiva a las reservas y lodges de la Fundación Jocotoco y su oferta turística en conjunto: cubrimos ecosistemas tan variados como los páramos y el chocó, los bosques secos y los bosques altos amazónicos, además de costeros, y Galápagos. Nuestra oferta de “turismo con propósito” va más allá de la mera travesía para proveer experiencias de viaje auténticas y trascendentes en nuestro sistema de 15 reservas en todo el Ecuador, con posibilidad de personalización según intereses del cliente a quien podemos hospedar en 6 lodges y un café para visita del día. Estos individuos buscan reducir al mínimo su impacto ambiental, entablar interacciones enriquecedoras con la cultura local y, sobre todo, contribuir directamente al progreso de los destinos que visitan. En este contexto, el viajero se convierte en más que un simple turista; es un custodio apasionado de los destinos visitados: la compra de su tour se reinvierte enteramente en la conservación tangible del ambiente -en el caso de la Fundación Jocotoco protegemos más de 30 mil hectáreas con especies amenazadas y en peligro de extinción- y permiten desarrollar medios de vida para las comunidades que viven en ellos. En resumen, estamos presenciando un cambio en la forma en que concebimos y experimentamos el turismo. Este nuevo enfoque no sólo satisface los deseos de los viajeros responsables, sino que también infunde un propósito profundo en sus viajes. El turismo ya no es solo una actividad de ocio; se ha convertido en un vehículo poderoso para un cambio positivo, una herramienta de conservación que trasciende fronteras y aporta significativamente a mantener la biodiversidad del planeta, a la vez que presenta un modelo de desarrollo que beneficia igualmente a las comunidades locales.Texto: Christian Mera, Gerente Jocotours.