La satisfacción de sus clientes y la visión de sus fundadores, ha permitido crecer a la empresa. Cuenta con más de 900 colaboradores y sus instalaciones están dotadas con tecnología de última generación, siguiendo los estándares más estrictos de bioseguridad, manufactura, calidad y seguridad alimentaria. La distribución ha trascendido el territorio, cuenta con centros de trabajo en todo el país. EN SUS 32 AÑOS, ITALIMENTOS HA OFRECIDO UNA BUENA RELACIÓN A LA COMUNIDAD Y UN PRODUCTO SEGURO A LOS CONSUMIDORES La empresa trabaja para garantizar una carne 100% sana y nutritiva, por lo que cuida con mucho detalle la salud de los animales que provienen de sus propias granjas. Cuenta con la Certificación Internacional de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), otorgada por la Sociedad General de Vigilancia de Suiza (SGS, por sus siglas en francés), registrada en el organismo de acreditación ecuatoriano. Estas certificaciones permiten garantizar al consumidor que el producto que tiene en su mesa ha sido fabricado bajo estrictos controles de higiene y monitoreo, así como una rigurosa cadena de frío. Todo este trabajo se refleja en la fidelidad de sus clientes. La Italiana se ha consolidado como la marca más importantes de la industria alimenticia del Azuay y actualmente se abre paso a nivel nacional. Su visión es ser un grupo agroindustrial referente en el país, con presencia internacional, en constante mejora, con un equipo socialmente responsable. Italimentos busca que sus productos tengan una esencia verdadera, un sabor auténtico y natural, como lo dice su consigna: “Entregamos alimentos de verdad con sabor de verdad”. Un equilibrio ambiental Italimentos establece una sinergia entre la actividad industrial y el medioambiente. Se enfoca en desarrollar el concepto de economía circular. Para esto, invierte en sistemas de tratamiento de efluentes generados por su actividad y crea un subproducto orgánico. Este se utiliza como abono orgánico para el enriquecimiento del suelo en su área de influencia. Asimismo, la empresa ha medido su huella de carbono como un paso hacia la certificación. Gracias a estas prácticas ambientales, ha conseguido certificaciones como Punto Verde del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica. Esto evidencia su buen manejo ambiental tanto en las granjas como en la planta industrial, lo cual es una prioridad para aportar al cuidado del ecosistema. Crecer con la comunidad Para esta empresa, las relaciones con la comunidad son vitales. Por eso, impulsa la producción orgánica y agroecológica de su zona de influencia directa, a través de la donación de bioinsumos producidos en las granjas. Esto contribuye a mejorar la seguridad alimentaria de las familias y aporta al cambio de la matriz productiva agrícola de la zona para reemplazar paulatinamente el uso de agroquímicos por abonos orgánicos. Bajo el enfoque de desarrollo local y relación con la comunidad, la empresa impulsa su programa de negocios inclusivos. Ha vinculado a la cadena productiva de su Planta Industrial Cuenca y Planta de Fátima, fincas modelos familiares de las comunidades de Sulupali y Jubones. El objetivo es mantener la armonía para buscar un crecimiento conjunto. Una inversión con perspectiva La compañía está enfocada en un crecimiento vertical. Ha realizado importantes inversiones en granjas que están distribuidas en las provincias del Azuay y El Oro, pero también trabaja con empresas asociadas que proveen una materia prima de calidad y prioriza el cuidado del bienestar animal. Italimentos cree en el país y en la confianza de sus clientes. Por eso espera que las inversiones que ha realizado en los centros de trabajo den importantes frutos a partir del año 2023, con una mejora sustancial en el costo de producción y en la rentabilidad de la compañía. Otra de las aspiraciones de la empresa es que este año se expanda a mercados en los que todavía no ha alcanzado un posicionamiento significativo, para obtener una rentabilidad adecuada.