La empresa de investigación de mercados Ipsos lanzó la segunda edición de su estudio anual Medios de Pago Latam, donde indaga en el uso, adopción, abandono y percepción de los medios de pago en 14 países latinoamericanos: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Perú, Puerto Rico, y República Dominicana. También te puede interesar: UX, una clave esencial para el e-commerce Entre los resultados del estudio, se incluye una sección sobre el fraude, donde los encuestados respondieron si han sido víctimas de fraude o intentos de fraude, si han recibido llamadas fraudulentas para obtener su información personal, y cómo piensan que responderá su institución bancaria ante la eventualidad de un fraude. ¿Ha sido víctima de fraude? El estudio revela que el fraude existe como una amenaza permanente para las personas, quienes saben que pueden sufrir diferentes formas de intento de fraude en sus vidas cotidianas. Al preguntar a los encuestados si alguna vez han recibido un intento de fraude en alguno de sus medios de pago, 47% en el promedio regional responde que sí. Aquí, la tarjeta de débito aparece como el medio de pago más amenazado, con el 15% de las menciones, seguida por la tarjeta de crédito física y el efectivo con 12%. Sin embargo, existen grandes brechas dentro de la región en cuanto a declarar haber sufrido intentos de fraude: en Argentina (34%) y Panamá (35%) solo un tercio aproximadamente de los encuestados lo declara, mientras que en Ecuador (55%), Brasil (52%), México (52%) y Costa Rica (51%) la mayoría de los encuestados ha sufrido un fraude o intento de fraude en alguno de sus medios de pago. Dentro de quienes han recibido intentos de fraude en Latinoamérica, un 35% dice haber sido víctima de fraude financiero en el último año. En otras palabras, uno de cada tres latinoamericanos que ha recibido intentos de fraude, ha perdido dinero en el último año por esta razón. Llevado esto al total de los encuestados, encontramos que 17% de los latinoamericanos han sufrido un fraude financiero en el último año.Cristina Paez, Country Manager, de Ipsos Ecuador, comenta: “El crecimiento de las transacciones digitales en Ecuador continuará expandiéndose. En el futuro inmediato, la seguridad en los medios de pago dependerá en gran medida de la colaboración efectiva entre los usuarios y las instituciones financieras, quienes deberán garantizar la implementación de prácticas seguras, protocolos estrictos y transacciones íntegras. La amenaza del fraude impulsará a las entidades financieras a seguir mejorando tanto sus servicios como la relación con sus clientes, reforzando la confianza y la seguridad en cada operación.”. Mensajes y llamadas fraudulentas El estudio reveló que el celular y las plataformas digitales son un canal con alta susceptibilidad a sufrir intentos de fraude: tres de cada cinco latinoamericanos (61%) dijeron haber recibido mensajes (correo electrónico, SMS o WhatsApp) que aparentaban ser de una institución financiera para obtener su información personal. En el caso de las llamadas fraudulentas, 52% en el promedio regional declaran haber recibido alguna. En otras palabras, la mayoría de los latinoamericanos reporta haber recibido alguna vez intentos de fraude, ya sea a través de llamadas telefónicas o mensajes. Nuevamente, el promedio regional oculta importantes diferencias entre países. Por ejemplo, en el caso de los mensajes fraudulentos, 75% en Colombia reporta haberlos recibido, disminuyendo hasta 49% en Argentina y República Dominicana. Cómo responderá la institución financiera El estudio preguntó a los encuestados cómo esperan que su banco o institución financiera responda ante la eventualidad de sufrir un fraude. En el promedio regional, la opción que obtuvo más respuestas fue que el banco no devolverá el dinero perdido, por lo que el titular tendrá que asumir la pérdida por el fraude, con el 41% de las menciones. Por otro lado, la expectativa de que la institución financiera devuelva el dinero aunque el titular no tenga un seguro solo alcanzó el 28% a nivel latinoamericano. Los resultados revelan una gran brecha entre países latinoamericanos en cuanto a la expectativa de si el banco devolverá o no el monto defraudado. Por ejemplo, en la mención de que la institución financiera no devolverá el dinero perdido, y por lo tanto el titular tendrá que asumir la pérdida por el fraude, los resultados van de un 55% en Costa Rica a un 28% en Chile. En cuanto a la expectativa de que el banco devuelva el dinero, los países con más confianza son Chile (43%) y Brasil (40%), mientras que en el otro extremo se encuentran Panamá (9%), Costa Rica (16%), y Honduras (17%). También te puede interesar: Las crecientes interrupciones en los negocios por filtraciones de datos aumentan los costos de la ciberseguridad en Latinoamérica “En conclusión, el estudio Medios de Pago Latam 2024 pone en evidencia la creciente vulnerabilidad de los usuarios de medios de pago en América Latina frente al fraude, con una preocupación especial en torno a las tarjetas de débito. Estos resultados resaltan la importancia de fortalecer la seguridad en las transacciones digitales y mejorar la confianza entre los usuarios y las instituciones financieras. A medida que el ecosistema de pagos continúa evolucionando, es fundamental que las entidades financieras mantengan un enfoque proactivo en la prevención del fraude, brindando mejores respuestas y soluciones que protejan a sus clientes.”, cierra Cristina Paez, Country Manager de Ipsos en Ecuador