Dicho programa busca estudiar cómo se comporta el cemento bajo condiciones de gravedad extrema, con el análisis de muestras de cemento ecuatoriano con puzolana, un material proveniente de cenizas volcánicas que puede reducir costos y aportar mayor durabilidad, A las muestras se las somete a niveles de gravedad de hasta 15 veces la gravedad terrestre. Las muestras son preparadas para posteriormente ser analizadas mediante diferentes técnicas.Una de ellas consiste en recubrirlas con una fina capa de oro mediante un proceso de pulverización catódica, lo que permite obtener imágenes más precisas con un microscopio electrónico de barrido. Los investigadores también utilizan rayos X para la medición de qué tan avanzada está la reacción de la mezcla con el objetivo de observar cómo cambia el proceso de fraguado cuando el cemento está sometido a la hipergravedad. Bajo estas condiciones, la mezcla puede volverse más compacta y acelerar su reacción, aunque también aparecen desafíos, como la separación de sus componentes y el desplazamiento del agua hacia el fondo. La información que se obtenga del proyecto podría servir para el desarrollo de materiales destinados a futuras estructuras en la luna y otros cuerpos del espacio. Te puede interesar: BTS: de una apuesta de K-pop a un fenómeno global que mueve miles de millones En Marte, por ejemplo, existen regolitos, materiales rocosos que contienen compuestos similares a los encontrados en la Tierra y que podrían utilizarse en futuras mezclas de construcción. Para los investigadores, el cemento presenta características que podrían ser útiles fuera de la Tierra, como sus propiedades térmicas y acústicas y su capacidad para reflejar radiación. Sin embargo, construir en otros planetas implica resolver otros desafíos, como el transporte de materiales, la disponibilidad de agua, las condiciones de gravedad y el diseño de las estructuras. Aunque el proyecto está vinculado a futuras construcciones espaciales, sus resultados también podrían tener aplicaciones en la Tierra. El cemento representa una durabilidad cuya vida útil puede ubicarse entre 60 y 70 años antes de presentar deterioro, de acuerdo con sus declaraciones. La investigación en hipergravedad podría contribuir a desarrollar mezclas con mayor durabilidad y resistencia, reducir los tiempos de manufactura y disminuir la cantidad de cemento necesaria para determinadas aplicaciones. Una mayor resistencia permitiría utilizar menos material y, con ello, reducir también las emisiones asociadas a su producción. La investigación, sin embargo, plantea una conexión entre dos escenarios que parecen distantes: el desarrollo de materiales para construir en el espacio y la búsqueda de cementos más resistentes y sostenibles para la Tierra. (I) FUENTE: PRIMICIAS