Andrade abordó los sistemas alimentarios sostenibles y cómo enfrentan desafíos debido a los cambios en los hábitos de consumo provocados por los modelos actuales de producción y la globalización. La experta abordó el tema desde una perspectiva sistémica integral. Según ella, “para que un sistema alimentario sea sostenible tiene que abarcar la seguridad alimentaria que beneficie a las generaciones futuras”. Para la FAO, un sistema sostenible alimentario busca la preservación de los ecosistemas, mejora la gestión de alimentos y de pérdidas. “Es necesario recordar que el sistema alimentario implica procesos desde su producción hasta los desechos alimenticios”, dijo. Este es un trabajo conjunto de todos los sectores de la sociedad. Desde los agricultores -quienes tienen que adaptarse al cambio climático-, el sector de la academia, el gobierno y los ciudadanos; el sentido de responsabilidad social es primordial. Entre los múltiples beneficios de los sistemas alimentarios, destacó que aportan en la reducción de los gases de efecto invernadero, aportan a la adaptación al cambio climático generando resiliencia, ayudan a la regeneración de suelos degradados, la recuperación de la mega biodiversidad, la reducción del estrés hídrico y alimentario a la generación de dietas saludables y sostenibles, y la recuperación del sistema pesquero. Este trabajo además se alinea a La Agenda 2030. Si bien, el trabajo del PNUD en sistemas alimentarios aborda 8 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la panelista destacó tres: el ODS 2, Hambre Cero; el ODS 12, Producción y Consumo Responsables; y el ODS 17, Alianzas para lograr los Objetivos. Con respecto a este último, afirmó que “solo se pueden conseguir los 17 ODS con un apoyo y asociaciones inclusivas con principios y valores que se centren en el intercambio”. La innovación juega un papel primordial en este tema, en especial para generar productos con menos impacto ambiental. Resaltó el rol de la investigación en los sistemas sostenibles ya que mejora la productividad. Según la Comisión Europea hay siete puntos a tomar en cuenta para la mejora de la seguridad alimentaria: mejorar la salud pública a través de la nutrición, incrementar la seguridad y calidad de alimentos, disminuir los desperdicios, gestionar la tierra de manera sostenible, aumentar la producción sostenible, gestionar mercados y gestionar la calidad en el sistema alimentario. Andrade también comentó que “la innovación agrícola es necesaria para lograr los ODS Por otro lado, habló del contexto actual que vive el sector alimenticio a causa de la pandemia, la cual trae consigo limitaciones. Aclaró que las innovaciones no son sólo tecnológicas, sino que aborda otros aspectos. “Sin embargo, las innovaciones tecnológicas son importantes para la mejora de los sistemas alimentarios. ha sido comprobado que aportan grandes beneficios”, dijo. También afirmó que se requieren Innovaciones institucionales que crean entornos propicios para que las políticas sean inclusivas. Finalizó exponiendo algunos proyectos con los que trabaja PNUD en los cuales intervienen los actores del sector agrícola donde la capacitación y el aprendizaje son claves para trabajar por la seguridad alimentaria.