La economía de Estados Unidos registró un crecimiento anualizado de 1,5% durante el segundo trimestre de 2026, por debajo del 2,1% previsto por el mercado y del ritmo alcanzado en los primeros meses del año. El aumento del déficit comercial afectó el desempeño económico, aunque la fortaleza del consumo y la inversión empresarial ayudó a sostener la actividad. Te puede interesar: El ataque que nadie ve: miles de empresas podrían estar en riesgo sin saberlo El gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la economía estadounidense, aceleró su crecimiento hasta 3,2%, frente al 0,5% registrado en el trimestre anterior. Este desempeño estuvo respaldado por mayores devoluciones de impuestos y por la fortaleza financiera de los hogares de mayores ingresos, factores que compensan el impacto del incremento en los precios de la energía. Otro de los pilares del crecimiento fue la inversión en infraestructura vinculada a la inteligencia artificial. Las empresas mantuvieron un elevado ritmo de gasto en equipos tecnológicos y centros de datos, reflejando que el desarrollo de la IA continúa siendo una prioridad para el sector corporativo, pese a las preocupaciones sobre las altas valoraciones de las compañías tecnológicas. Sin embargo, el panorama para la segunda mitad del año sigue marcado por la incertidumbre. El conflicto entre Estados Unidos e Irán, el encarecimiento de los combustibles y una inflación que continúa presionando el poder adquisitivo de los hogares podrían afectar el dinamismo económico. En este contexto, la Reserva Federal decidió mantener sin cambios las tasas de interés, aunque parte de sus autoridades considera que aún existen argumentos para endurecer la política monetaria. (I) Fuente: El Ceo