La compañía líder en detección proactiva de amenazas anunció una inversión de 40 millones de euros (aproximadamente USD 46,8 millones) en el futuro de la ciberseguridad impulsada por IA, al tiempo que advierte sobre una nueva superficie de ataque impulsada por sistemas de IA autónomos y con capacidad de agencia. El compromiso, anunciado por el director ejecutivo Richard Marko durante ESET World 2026, responde a una tendencia observada en sus propios datos. Desde marzo de 2026, las tecnologías de ESET han analizado cerca de 800.000 skills de IA únicas —componentes que permiten a los agentes de IA realizar tareas, utilizar herramientas, acceder a servicios e interactuar con sistemas externos—. Aproximadamente 25.000 fueron clasificadas como sospechosas y más de 3.000 bloqueadas por ser maliciosas. Esta cifra representa un crecimiento de 13 veces frente a las cerca de 60.000 skills observadas a inicios de este año. Según el equipo de investigación, estas skills forman parte de una cadena de suministro de software en rápida expansión, que conecta sistemas sensibles con repositorios externos, complementos, conjuntos de datos y servicios de terceros. También puedes leer: Telecomunicaciones: La infraestructura que sostiene la vida digital del mundo "La ciberseguridad está entrando en una era completamente nueva", afirmó Richard Marko, Director Ejecutivo. "La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta de defensa. Se está convirtiendo en parte de la superficie de ataque. Nuestra inversión busca garantizar que la IA fortalezca la ciberseguridad y desarrollar tecnologías capaces de proteger a las organizaciones en un mundo de IA autónoma". La iniciativa también busca reforzar la independencia tecnológica y la soberanía europea en materia de ciberseguridad, en un contexto donde el acceso a sistemas avanzados de IA se concentra en pocas empresas tecnológicas globales. "Creemos que el futuro de la ciberseguridad no puede depender por completo de modelos controlados por las grandes empresas tecnológicas. En ciberseguridad, la soberanía es importante", añadió Marko. Respaldada por un plan de contratación de tres años que elevará su equipo de I+D a 1.000 personas dedicadas a investigación e ingeniería, la inversión de 40 millones de euros (USD 46,8 millones) se enfocará en tres áreas estratégicas: • Modelos de IA fundamentales independientes que priorizan la seguridad • Una arquitectura de seguridad de IA completa y en capas • El SOC de IA de nueva generación Modelos de IA fundamentales independientes que priorizan la seguridad ESET acelerará el desarrollo de modelos de IA especializados en ciberseguridad. A diferencia de los sistemas de propósito general entrenados con información amplia de Internet, estos modelos se optimizarán con telemetría de ciberseguridad e inteligencia de amenazas recopiladas durante casi 35 años. La empresa continuará fortaleciendo sus tecnologías impulsadas por IA y explorará conceptos emergentes como los “World Models”, capaces de comprender comportamientos, contextos e intenciones dentro de entornos digitales. Creación de una arquitectura de seguridad de IA completa y por capas A medida que la IA se integra en las operaciones empresariales, ESET desarrolla una arquitectura de seguridad nativa de IA para enfrentar riesgos emergentes. La inversión incluirá el desarrollo de ESET Secure AI Relay, una capa segura que conectará usuarios, agentes de IA, aplicaciones empresariales y modelos de inteligencia artificial. Te recomendamos: “Tratar los datos personales es tratar directamente con las personas” Creación del SOC de IA de nueva generación La compañía diseñará una nueva generación de tecnologías para Centros de Operaciones de Seguridad (SOC) con IA, capaces de responder a la creciente complejidad de los entornos de detección y respuesta. Más que reemplazar analistas por agentes de IA, la propuesta busca replantear cómo se procesa, correlaciona y comprende la telemetría de ciberseguridad. El objetivo es hacer accesible la ciberseguridad avanzada impulsada por IA tanto para grandes empresas como para organizaciones medianas y pequeñas mediante tecnologías altamente automatizadas. "La ciberseguridad no puede crecer simplemente añadiendo más alertas, más paneles de control y más complejidad", concluyó Marko. "El sector necesita dar otro gran salto adelante. Creemos que la inteligencia artificial debe contribuir a que la ciberseguridad de primer nivel sea sencilla y accesible para todos".