Estados Unidos reforzó su posición como el motor de la inversión automotriz en Norteamérica. Entre 2018 y 2025 captó USD 346.510 millones, equivalentes al 77,3% del total anunciado en la región. En el mismo periodo, México recibió USD 55.120 millones y Canadá USD 46.830 millones. También te puede interesar: El precio de un compañero: mantener un perro puede costar hasta USD 6.000 al año El impulso provino, principalmente, de la transición hacia los vehículos eléctricos. Las armadoras destinaron buena parte de sus inversiones a nuevas plantas para fabricar este tipo de unidades, mientras que los proveedores ampliaron su capacidad para producir componentes especializados. La mayor parte de esos proyectos se instaló en territorio estadounidense. Sin embargo, el menor crecimiento de la demanda de autos eléctricos comenzó a modificar la estrategia de la industria. Durante 2025, varias empresas retomaron inversiones en proyectos vinculados con vehículos de combustión interna y otras tecnologías, reflejando un mercado que evoluciona a un ritmo más lento de lo previsto. Otro factor que explica el movimiento de capital es el T-MEC. Las reglas de origen del acuerdo comercial impulsaron a fabricantes de vehículos y autopartes a trasladar parte de su producción desde Asia hacia Norteamérica para cumplir con los requisitos de contenido regional. El panorama cobra especial relevancia en vísperas de una nueva ronda de negociaciones del T-MEC entre México y Estados Unidos, donde la industria automotriz será uno de los temas centrales. Washington busca fortalecer las reglas de origen para aumentar la participación de componentes fabricados en Estados Unidos dentro de la cadena de suministro regional. Fuente: El Ceo / El Economista