Para las marcas y las empresas, llegar a esos resultados finales es crucial y necesitan saber si están o no, en el corazón del consumidor. Tienen que desvelar en qué fase de los sentimientos de los consumidores se encuentran y qué percepción tienen de ésta. Lograr cumplir con esos datos y obtener esa información es crucial por una razón clara: las emociones se han convertido en un activo destacado en el mercado y para los consumidores los sentimientos hacia las marcas se han asentado como un elemento que empuja hacia un lado o hacia otro sus decisiones de consumo. Ya no se trata solo de que las marcas deban soñar con convertirse en lovemarks, esas marcas que los consumidores aman y a las que son fieles por defecto. La situación es ahora mucho más compleja porque los consumidores quieren marcas con las que puedan empatizar y empiezan a ver con malos ojos a aquellas que no cumplen con ciertas expectativas. Por ello, saber qué opinan de ti es decisivo, pero también saber qué sienten los consumidores. Es muy importante hacer un seguimiento de las emociones que generan las marcas y las empresas, para conocer si son empáticas con su audiencia. ¿Cómo saber qué sienten los consumidores y qué emociones los vinculan a las empresas? A lo largo de los últimos años, las compañías han empleado diferentes soluciones y distintas vías para realizar estos procesos. Por ejemplo, el social listening, el escuchar de forma activa qué hacen y qué dicen los consumidores sobre tu marca en redes sociales, es uno de los elementos que han funcionado para lograrlo. No es el único. Los últimos cambios tecnológicos y el desarrollo de nuevas soluciones también han impactado en este terreno. Las emociones ahora se miden también usando la Inteligencia Artificial, una herramienta clave para leer las emociones, para comprender qué piensan los consumidores de una marca y qué sentimientos les genera. Además, la IA también ayuda a comprender mejor sus públicos locales específicos. Las soluciones que análisis de sentimientos llevan años funcionando en el entorno del social listening, analizando lo que los consumidores dicen sobre las marcas, las empresas, sus productos o sus directivos. Las conclusiones que se extraen de lo que los consumidores dicen ayuda a una empresa o marca a ser más efectivos en su aproximación al mercado, haciéndolo además en puntos concretos y a veces inesperados. La IA hace que los procesos sean más rápidos y que el potencial de las conclusiones a extraer sea mucho más sofisticado. Los expertos recuerdan que leer lo que dicen las personas es complicado. Las palabras tienen dobles significados y los consumidores usan elementos como gifs o emojis que hacen que el mensaje sea más complejo. Sin embargo, a medida que la IA avanza es más capaz de leer el lenguaje natural de los consumidores. Fuente: Puro Marketing