Hoy, su adopción se extiende a todos los sectores, y América Latina se encuentra ante una oportunidad decisiva para acelerar su transformación digital y posicionarse a nivel global. Empresas multinacionales y líderes locales están invirtiendo en IA no solo para mejorar su eficiencia, sino para redefinir su relación con los clientes y sus propios modelos de negocio. En esta entrevista exclusiva para Revista Ekos, Pepe Cafferata, Head de QuantumBlack, AI by McKinsey para América Latina, comparte su visión sobre la evolución de la IA en la región, las oportunidades que ofrece, los desafíos de su adopción y las claves para capturar su verdadero valor. Con más de una década de experiencia liderando proyectos de analítica avanzada e inteligencia artificial, Cafferata revela por qué las empresas que integren la IA de manera estratégica y ética serán las protagonistas de la próxima revolución empresarial. También puedes leer: Alibaba se asocia con BMW para desarrollar inteligencia artificial para autos ¿Podrías contarnos sobre tu trayectoria profesional y cómo llegaste a liderar QuantumBlack en América Latina? Mi trayectoria comenzó en el sector bancario. Luego ingresé a McKinsey, donde me he enfocado en servir a clientes de diversas industrias aplicando inteligencia artificial para generar valor de negocio. Además, apoyo a bancos en temas estratégicos, operacionales y tecnológicos. Con la adquisición de QuantumBlack en 2015, tuve la oportunidad de trasladarme a Londres, aprender su modelo y en 2017 fundamos el hub de QuantumBlack en América Latina. De ser 25 personas a nivel global, hoy somos 2.000, con más de 100 en la región. ¿Cómo ha evolucionado la adopción de la inteligencia artificial en las empresas en los últimos años? La adopción ha tenido "olas". La primera, entre 2015 y 2020, fue impulsada por sectores de consumo masivo, bancos, telecomunicaciones y retail, usando IA tradicional para predicciones y optimizaciones. Luego vino la adopción en manufactura y cadenas de suministro. El Covid-19 provocó una pausa, pero desde la aparición de la IA generativa (como ChatGPT), la adopción se ha acelerado. Sin embargo, solo una de cada diez empresas logra éxito real en capturar valor. ¿Cómo ves el panorama de la inteligencia artificial en América Latina? Las empresas líderes de la región no tienen nada que envidiar a las de Asia, Europa o EE.UU. Tanto multinacionales como campeones locales están invirtiendo fuerte en IA. Hay cuatro grandes áreas de aplicación: optimización comercial y ventas, gestión de riesgos, eficiencia en manufactura y logística, y automatización de funciones de soporte. El desafío ahora es escalar las soluciones para llegar a millones de clientes y no quedarse en pilotos. También puedes leer: Innovación tecnológica e inteligencia artificial, aliadas en la creación de contenido ¿Y el caso de Ecuador en particular? En Ecuador, los líderes en banca, telecomunicaciones y grandes grupos empresariales ya están avanzando. Sin embargo, muchos todavía están en fase piloto. El reto es pasar de hacer muchas pruebas a ejecutar pocas iniciativas, pero a gran escala y con impacto tangible. ¿Qué recomendaciones darías a las empresas que aún están rezagadas en adopción de IA? Primero, definir una estrategia de negocios clara. La IA es un medio, no un fin. Luego, construir habilitadores: talento especializado, infraestructura tecnológica, una estrategia de datos alineada al negocio, modelos operativos ágiles y protocolos sólidos para desarrollo de IA. Finalmente, gestionar el cambio cultural: las personas deben adoptar la nueva forma de trabajar con IA integrada en su día a día. ¿Qué riesgos éticos deben considerar las empresas al implementar inteligencia artificial? Son varios. Alucinaciones en los modelos, sesgos históricos (bias), decisiones incorrectas basadas en datos defectuosos, entre otros. Es fundamental establecer marcos de gobernanza de datos y modelos desde el primer día, trabajar con "human in the loop" y garantizar cumplimiento regulatorio. En McKinsey tenemos prácticas específicas de Responsible AI para acompañar a los clientes en este proceso. ¿Qué impacto ves en el empleo con la adopción de IA? La historia muestra que cada revolución tecnológica transforma el empleo, pero no necesariamente genera desempleo masivo. La clave es gestionar la transición: capacitar a quienes ocupaban roles más repetitivos y preparar a nuevas generaciones para este nuevo entorno. La colaboración entre empresarios, gobiernos, sector educativo y sociedad civil será vital para lograrlo. También puedes leer: Alibaba presenta R1-Omni, una inteligencia artificial capaz de leer emociones ¿Podrías compartir ejemplos de éxito en la implementación de IA? Los ganadores en IA han logrado avances principalmente en personalización comercial, atención al cliente más humana (chatbots, copilotos de ventas), producción de tecnología más eficiente y funciones de soporte optimizadas. Estos casos exitosos comparten un enfoque estratégico muy claro y un despliegue sólido de talento, tecnología, datos y gestión del cambio. Un mensaje final para las empresas de América Latina La inteligencia artificial representa la próxima gran revolución tecnológica. Es una oportunidad histórica para que las empresas latinoamericanas generen ventajas competitivas reales. Identificar dos o tres áreas estratégicas y apostar decididamente por ellas será clave para cosechar un gran retorno en los próximos años. La inteligencia artificial marca el inicio de una nueva era de transformación empresarial en América Latina. Como explica Pepe Cafferata, la clave no está solo en adoptar nuevas tecnologías, sino en convertirlas en ventaja competitiva real mediante estrategias claras, talento especializado, gestión de datos responsable y una profunda transformación cultural. Las empresas que actúen ahora tendrán la oportunidad de liderar la próxima generación de crecimiento e innovación en la región.