En este contexto, la inteligencia artificial (IA) emerge como una herramienta revolucionaria para prevenir riesgos y optimizar procesos, transformando la forma en que se gestionan las obras en todo el mundo. También puedes leer: Capilla de Teja en Taquil: innovación, comunidad y tradición Una de las innovaciones más destacadas es Safety AI, desarrollada por DroneDeploy, que utiliza modelos de lenguaje visual (VLM) para analizar imágenes y detectar situaciones de riesgo en tiempo real, como el uso incorrecto de equipos de protección o la presencia de condiciones peligrosas. Esta tecnología, que combina procesamiento de lenguaje natural con análisis visual, ha demostrado alcanzar una precisión del 95% en la identificación de infracciones, y ya opera en cientos de obras en Estados Unidos y otros países. Sin embargo, la adopción de IA en la construcción no está exenta de retos. Expertos advierten sobre limitaciones técnicas, como errores o “alucinaciones” en el análisis de imágenes, y la dificultad para interpretar estructuras tridimensionales desde fotos planas. Por ello, los desarrolladores insisten en que estas herramientas deben complementar, no reemplazar, la supervisión humana para garantizar la seguridad y confiabilidad. Además, la incorporación de IA genera un debate ético y social importante. Mientras algunos profesionales valoran la posibilidad de recibir alertas digitales sin desplazarse físicamente, otros trabajadores temen que estas tecnologías se conviertan en mecanismos de control excesivo, conocidos como “bossware”, que priorizan la vigilancia y sanción sobre la prevención y el bienestar. Más allá de Safety AI, existen otras soluciones como las de Safeguard AI y Buildots, que combinan machine learning tradicional con supervisión humana para monitorear obras y generar reportes precisos del progreso constructivo. La diferencia principal radica en el nivel de autonomía y la necesidad de validación constante para asegurar que la IA aporte valor real sin comprometer la responsabilidad profesional. También te puede interesar: Etiopía finaliza la Gran Presa del Renacimiento: un hito histórico en el Nilo Azul que genera disputa en Egipto Para lograr una integración exitosa de la inteligencia artificial en la construcción, expertos coinciden en la importancia de auditorías externas y supervisión dual, que combinen tecnología avanzada con la experiencia humana. Solo así se podrá aprovechar el potencial de la IA para reducir riesgos laborales y mejorar la eficiencia sin sacrificar derechos ni confianza en el entorno laboral. En definitiva, la inteligencia artificial abre un nuevo capítulo en la construcción, con promesas de mayor seguridad, eficiencia y precisión. Pero también impone la necesidad de un equilibrio cuidadoso entre innovación tecnológica y respeto por las personas, para construir no solo edificios, sino también entornos laborales más justos y humanos. Fuente: Infobae.