En una entrevista con Revista Ekos, Juan Aristi, Socio de McKinsey & Company en Nueva York, compartió su visión sobre la preparación de las instituciones financieras latinoamericanas para adoptar prácticas sostenibles. Es uno de los autores del estudio “¿Están preparadas las instituciones financieras latinoamericanas para la sostenibilidad?” que ofrece una perspectiva valiosa sobre el estado actual y los desafíos que enfrenta el sector financiero en la región. Según Aristi, aunque la sostenibilidad es un tema que ha cobrado relevancia mundial en los últimos años, las instituciones financieras de América Latina todavía se encuentran en etapas tempranas de adaptación comparadas con sus contrapartes en Europa y Norteamérica. “Los bancos latinoamericanos están comenzando a liderar en sostenibilidad, pero en general, el avance de la industria aún es menor que en otras regiones del mundo,” explicó Aristi. El experto, que cuenta con más de 15 años de experiencia asesorando a instituciones financieras, destacó que el principal reto es la integración efectiva de la sostenibilidad en las estrategias de negocio para evitar caer en prácticas de greenwashing. Aristi sugiere un enfoque coordinado donde diferentes divisiones dentro de las instituciones financieras trabajen juntas para desarrollar capacidades, productos y estrategias alineadas con compromisos externos claros y verificables. También te puede interesar: Global Money Week impactó a más de 1 millón de niños, niñas y jóvenes En relación con la descarbonización, Aristi señala la importancia de medir las emisiones financiadas —una categoría significativa para los bancos— y de establecer estrategias para ayudar a los clientes a reducir sus emisiones. “La institución financiera puede desempeñar un papel crucial en la transformación de las actividades económicas a través de la asesoría y los productos financieros adecuados,” afirmó. Otro tema de relevancia es el financiamiento destinado a promover la igualdad de género, donde Aristi ve una gran oportunidad para que los bancos contribuyan significativamente a la equidad social mediante préstamos bien clasificados y supervisados. Finalmente, Aristi comparte que la región necesita aumentar sustancialmente los flujos financieros hacia la transición energética para alcanzar objetivos como el Net Zero para 2050. “Los bancos son fundamentales en dirigir esos flujos financieros desde los inversionistas hasta las actividades económicas que transformarán procesos y tecnologías,” concluyó. Por: Andrés Calvopiña