Para Daniel Álvarez-Torres, Account Technical Leader de IBM Ecuador, la inteligencia artificial (IA), la deuda técnica y la globalización digital son tres ejes que están redefiniendo el panorama empresarial. “Las organizaciones deben alfabetizarse en IA y fomentar equipos multidisciplinarios que integren humanos con agentes inteligentes”, sostiene el experto de la empresa de tecnología. El concepto de “deuda técnica” cobra fuerza como un freno silencioso a la innovación. Postergar la actualización de sistemas genera costos elevados y riesgos regulatorios. “Las organizaciones deben identificar las piezas críticas de su arquitectura, priorizar tecnologías escalables y capacitar a sus equipos para reducir esta carga”, advierte. Según Harvard Business Review, la complejidad técnica es el principal obstáculo para avanzar en estrategias de mercado. La nube híbrida se consolida como un modelo eficiente para combinar recursos locales y en la nube. IBM impulsa arquitecturas que permitan administrar estos entornos con seguridad zero trust e integración centralizada. “El esquema híbrido es una realidad y exige plataformas que orquesten la interacción entre entornos diversos”, señala el experto. También te puede interesar: Transformación digital: del cambio tecnológico a la evolución empresarial En cuanto a inteligencia artificial, la tendencia apunta al uso de agentes autónomos capaces de ejecutar tareas con razonamiento y retroalimentación. IBM prevé una explosión de estas soluciones en el entorno corporativo, donde la clave será su gobernanza. “Orquestar múltiples agentes de IA será tan importante como desarrollarlos”, explica Álvarez-Torres, quien enfatiza que las empresas buscan retorno rápido y concreto de sus inversiones. Finalmente, la computación cuántica se perfila como la próxima gran disrupción. IBM lidera el desarrollo global de esta tecnología con el objetivo de alcanzar la “ventaja cuántica” entre 2026 y 2027. Paralelamente, trabaja en soluciones Quantum Safe para garantizar la seguridad de los datos en esta nueva era. “La innovación tecnológica ya no es una opción, es una estrategia de supervivencia”, concluye el experto de IBM.