Este se centra en el desarrollo de tecnologías que tienen como piedra angular las consideraciones y el contexto que emergen del medio local, y las aprovechan para crear productos que demandan menos recursos, son más fáciles de mantener y presentan un menor costo. Sin embargo, no sería hasta los 80's cuando grandes imperios como Unilever obtendrían los beneficios empresariales de este tipo de innovación. En 2012, Navi Radjou, Jaideep Prabhu y Simone Ahuja acuñaron el término “innovación frugal” para describir la habilidad de crear valor social y económico con menos recursos. En el ámbito de mercados emergentes, este tipo de innovación impulsa a las empresas a ampliar sus mercados de ventas a regiones y consumidores (de bajo poder adquisitivo) a los que no se habían dirigido anteriormente. La innovación frugal se enfoca en las 4.500 millones de personas que poseen un ingreso anual inferior a los USD 1.500 o la “base de la pirámide”, según Jaideep Prabhu, coautor de Jugaad Innovation: Think Frugal, Be Flexible, Generate Breakthrough Growth and Frugal Innovation. Casos de éxito Nokia 1100 El Nokia 1100 se lanzó en 2003 y se convirtió en el dispositivo electrónico más vendido de la historia con 250 millones de unidades vendidas, por delante del Nintendo DS, con 153,7 millones, la PlayStation 2 de Sony, con 153,7 millones y el iPod de Apple, con 100 millones. Su éxito se debió a su precio accesible, distribución a nivel mundial (con enfoque en países en vías de desarrollo) y sus características tecnológicas (diseño simple, fácil de usar y con funciones básicas). Además, era resistente al polvo, contaba con un perfil antideslizante y una batería de larga duración, lo que lo hacía ideal para cualquier zona rural. En 2023, la tecnológica Jio Plataforms siguió los pasos de Nokia y lanzó un teléfono 4G de USD 12. Su objetivo: “empoderar a todos los hindúes” y “democratizar internet”. Unilever y los productos low-cost Desde los 80´s la multinacional decidió ampliar su modelo de negocio para ofrecer artículos de aseo de un solo uso a los países en vías de desarrollo. Es así que podemos encontrar en tiendas sachets de shampoo, desodorante o jabón. A pesar de los comentarios negativos acerca del impacto ambiental de este producto (pues es difícil de reciclar), Unilever afirma que los sachets mantienen la calidad del producto en entornos húmedos y poco favorables y que su eliminación dejaría sin aseo a millones de personas en el mundo, por lo que no cesarán su producción. También te puede interesar: Finanzas Embebidas, ¿una tendencia lejos de los límites posibles? Esta estrategía luego se aplicó al mercado europeo para ofrecer detergentes más baratos, en empaques más pequeños y aptos solo para cinco lavadas. Así mismo, crearon marcas low-cost de té y aceite de oliva. Unilever cuenta con 28 marcas sostenibles responsables del 75% del crecimiento de la empresa. Al día, sus productos llegan a 3.4 billones de personas en el mundo.