Más allá del eslogan, innovar es un proceso estructurado para resolver problemas reales de manera eficiente y sostenible. Ese principio guía hoy la colaboración entre universidades, empresas y Estado, donde cada provincia aporta dinámicas propias que enriquecen el ecosistema país. En este contexto, el Azuay, con Cuenca como epicentro, destaca como territorio universitario con una base productiva diversa: manufactura, metalmecánica, artesanía, energía y una red creciente de emprendimientos, sobre todo tecnológicos. Esta combinación impulsa la transición hacia una economía del conocimiento. Sin embargo, retos como la baja inversión en I+D para proyectos maduros, la limitada articulación entre las universidades y las empresas, o la cultura inicial de propiedad intelectual se repiten en muchas regiones del Ecuador. Desde la Corporación Ecuatoriana para el Desarrollo de la Investigación y la Academia - CEDIA, promovemos una articulación multihélice de alcance nacional. Programas como el COMINN, la Cumbre de Ideas y la Plataforma CIEN permiten transformar diagnósticos en proyectos concretos, conectando desafíos productivos con capacidades académicas mediante metodologías de innovación abierta. Entendiendo que la innovación no es responsabilidad de un solo actor: es un proceso colectivo que se fortalece cuando los territorios trabajan bajo una misma hoja de ruta. También te puede interesar: La reactivación es la meta del sector turístico Este enfoque se potencia con el Clúster Académico Productivo del Ecuador - CAPE, del cual CEDIA ejerce la Secretaría Técnica. Desde este rol buscamos maximizar el potencial de cada territorio ofreciendo datos, metodologías y tecnologías que evitan la fragmentación y aseguran un trabajo articulado. En Azuay, parte de la Zona 6, el clúster aborda la desconexión de mercados en sectores como lácteos, frutas y hortalizas, artesanías y turismo rural, vinculando directamente a las universidades con proyectos orientados al valor agregado. Desde CEDIA garantizamos que estos procesos avancen con datos, metodologías y articulación efectiva, de manera que lo aprendido en una provincia fortalezca a las demás. Mirando al futuro, la propuesta de una Zona Franca Tecnológica en Cuenca representa una oportunidad estratégica para escalar la innovación regional dentro de una visión país, atrayendo inversión y fortaleciendo nuevos encadenamientos productivos. En CEDIA creemos que el conocimiento sin aplicación es potencial sin explotar. Nuestro compromiso es nacional: conectar saberes, articular capacidades y acompañar a cada territorio para que la innovación se convierta en impacto real.