La certificación se basó en una evaluación de más de 100 indicadores relacionados con planificación urbana, uso de tecnología y condiciones de vida, que consideran variables ambientales, económicas y sociales dentro de un mismo marco de análisis. Entre los elementos evaluados están la expansión de conectividad en el espacio público, la incorporación de herramientas digitales en servicios urbanos y programas orientados al desarrollo de capacidades tecnológicas en la población. En el Metro de Quito, estos procesos se traducen en sistemas que registran accesos, flujos de pasajeros y variaciones horarias, generando información sobre los patrones de movilidad dentro de la ciudad. Aspectos destacados del reconocimiento de la ONU (2025): Validación Internacional: Quito pasó una evaluación exhaustiva que analizó más de 100 indicadores de desarrollo urbano y digital, enfocados en la sostenibilidad. Innovación en el Metro: La capital destacó como una de las primeras ciudades a nivel mundial en integrar la cédula de identidad como mecanismo de acceso directo al Metro. Compromiso: El reconocimiento se enmarca en el Acuerdo Quito 2034, impulsando una ciudad intercultural, verde y azul. El uso de datos en infraestructura también se extiende a otros sistemas urbanos, como plataformas de gestión de tráfico, redes de servicios y soluciones digitales implementadas en distintas áreas de la ciudad. Según José Luis Viaña Lambis, Program Manager Mobility de Indra Group, multinacional española dedicada a defensa, aeroespacial y tecnologías digitales, “la infraestructura produce información de manera constante para el usuario de la vía: flujos de tráfico, condiciones ambientales, comportamiento de las personas usuarias, eventos recurrentes, riesgos previsibles”, en referencia al tipo de datos que estos sistemas permiten generar. De la conectividad a la integración: el uso de datos en la gestión de infraestructura A nivel nacional, el desarrollo de infraestructura con componentes tecnológicos avanza de forma desigual, con proyectos implementados en distintos territorios y sectores. La expansión de redes de conectividad, como fibra óptica y despliegues iniciales de 5G, constituye una base técnica para la operación de estos sistemas, en paralelo con iniciativas públicas orientadas a la digitalización de servicios. En 2026, el gobierno presentó una estrategia nacional de Inteligencia Artificial con horizonte al 2030, enfocada en el uso de datos en la gestión pública y en la reducción de la brecha digital. En términos de inversión, la Secretaría de Inversiones Público-Privadas estima que el país requiere alrededor de USD 72.000 millones hasta 2030 para cubrir necesidades en sectores como vialidad, telecomunicaciones, energía y servicios básicos También te puede interesar: El hipercentro de Quito será hogar del nuevo Museo Nacional, un megaproyecto cultural de más de USD 100 millones En distintos sectores -transporte, energía, agua y servicios urbanos- se han incorporado sensores, plataformas digitales y sistemas de monitoreo que permiten la generación de datos operativos. Estos desarrollos corresponden a proyectos específicos que funcionan de manera independiente según el sector o territorio en el que se implementan, sin que necesariamente exista una integración entre ellos. Quito concentra varios de estos desarrollos en un mismo entorno urbano, donde se han implementado proyectos vinculados a movilidad, conectividad y digitalización de servicios, en el marco de políticas locales orientadas a la incorporación de tecnología en la gestión urbana.