Eurostat no había registrado una cifra tan alta desde que empezó a realizar sus estadísticas, en 1997. Las cifras confirman el incremento de los precios en los últimos meses, ya que el indicador se había situado en el 4,1 % en octubre y en el 4,9 % en noviembre, que era el récord hasta que se divulgaron los datos del último mes del año pasado. Estas cifras están muy por encima del objetivo del Banco Central Europeo (BCE), que apostaba por una inflación del 2 % anual en los 19 países de la zona euro. Pese a ello, para la institución monetaria esta inflación es un fenómeno pasajero que tenderá a disminuir en 2023, tras tener un pico que debería alcanzarse en el curso de 2022. Por culpa de la energía El aumento de los precios del gas y de la energía explican que la inflación se haya disparado. En diciembre, la subida de los precios de la energía llegó al 26 %, muy por delante de otros bienes y servicios, indica Eurostat. Los precios de los alimentos, alcohol y tabaco también aumentaron un 3,2 %, por delante de los de los bienes industriales (2,9 %) y los servicios (2,4 %). Entre los principales países de la zona euro, España (6,7 %) y Alemania (5,7 %) registraron una inflación más alta que la media europea durante diciembre. En Italia (4,2 %) y en Francia (3,4 %) se situó por debajo. En cambio, la tasa fue especialmente alta en los países bálticos: en Estonia llegó al 12 %, mientras que en Lituania alcanzó el 10,7 %, tres puntos más que en Letonia. Los países que registraron las subidas de precios más moderadas fueron Malta (2,6 %) y Finlandia (3,2 %). Fuente: DW