Varios organismos miran con preocupación a Latinoamérica, que se alista para afrontar la mayor recesión económica de su historia, debido a la pandemia del coronavirus que deja más de 23.000 muertes, y alrededor de 400.000 contagiados, en la región, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Por otro lado, la ONG Acción Contra el Hambre, ha mencionado que la pandemia del coronavirus, con 5 millones de contagios a nivel mundial, dejará más de 29 millones de nuevos pobres en Latinoamérica y provocará miles de desplazamientos internos. "La contracción de un 5 % de la economía y el aumento de más de 11 puntos en el desempleo, según un informe reciente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), harán de esta la mayor crisis del último siglo", señaló Benedetta Lettera, responsable para la región de la ONG, en un comunicado divulgado la semana pasada. De acuerdo, a los datos y reportes publicados por el organismo, todo apunta a que la región experimente un retroceso del 5,4 % en 2020, lo que llevará a que la renta media per cápita retroceda a su nivel más bajo en más de una década, con un fuerte aumento del desempleo y grandes cantidades de ciudadanos cayendo a la pobreza. En ese contexto, el Covid-19 ha impactado con especial dureza a Brasil, Ecuador y Perú, a pesar que todos tomaron medidas restrictivas para contener la enfermedad, como la imposición del confinamiento. Sin embargo, estas restricciones para frenar el virus generan un gran impacto sobre las necesidades alimentarias de millones de personas. La mayoría de gobiernos latinoamericanos ha emprendido generosas medidas de ayuda económica. Ejemplos como Argentina, donde se impuso la prohibición del despido durante 60 días o la facilidad de crédito a las empresas para el pago de salarios. En Perú se facilitó el diferimiento del pago de impuestos de las empresas peruanas, en Brasil ocurre algo similar. También se han desarrollado programas de subvenciones específicamente dirigidos a proteger a las familias más necesitadas durante la contingencia. Ecuador en una primera entregó bonos de USD 60 y USD 120 en diferentes fases con un alcance de casi un millón de personas. Otro ejemplo es el ‘Bono 380 Soles’ peruano, que consiste en la entrega del equivalente a USD 105 a nueve millones de ciudadanos dependientes del sector informal. Similares subvenciones, más o menos generosas, encontramos en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador o El Salvador. Todo ello en una región donde, la informalidad laboral asciende al 53% y supera el 60% en países especialmente afectados por la pandemia, como Ecuador o Perú. Fuente: DW