En este sentido, el tipo de cambio juega un papel determinante para establecer parámetros de comparación, ya que la equivalencia del salario en dólares cambia continuamente. El salario mínimo es el valor que cada Gobierno establece, año tras año, como el menor ingreso necesario para que una persona subsista, de acuerdo a las leyes de determinado territorio. En muchos países, además del salario mínimo, los trabajadores reciben compensaciones adicionales como aguinaldos, bonificaciones u otro tipo de transferencias, que incrementan la remuneración anual percibida. Para fines de comparación, se toma como medida común el salario mínimo. Así se deja constancia que el costo en el que incurre un empleador por remunerar el trabajo de un empleado, en realidad, es mayor. Para este fin, se deberían considerar todas las transferencias y bonificaciones adicionales al salario que un trabajador recibe a lo largo de un año. La canasta básica familiar es un conjunto de bienes y servicios que consume al mes una familia para satisfacer las necesidades básicas del hogar. Sin embargo, cada país establece de forma independiente los productos y servicios de su propia canasta básica, en función de las necesidades y preferencias de su población. Para establecer los ítems de la canasta básica, además de identificar los productos y servicios que una familia necesita, se debe considerar el tamaño promedio de un hogar tipo. En Sudamérica, los hogares van de tres a cuatro integrantes. En Ecuador, por ejemplo, el promedio es de 3,3 personas. En teoría, el salario mínimo de los integrantes de la familia debería cubrir el costo de la canasta básica. En Ecuador se considera que el número promedio de perceptores de ingresos en una familia es de 1,5. Es decir, en unos hogares trabajan padre y madre, y en otros solo uno de los dos. En Sudamérica, el número de perceptores de ingreso se acerca a los dos miembros. Por este motivo, se ha considerado importante analizar qué porcentaje de cobertura genera el salario mínimo de la canasta básica de cada país. Un porcentaje inferior al 50% implicaría que, ni trabajando los dos miembros del hogar, podrían pagar para la canasta familiar. En los países de América del Sur se observa, en promedio, que el 43% de la remuneración mínima cubriría el costo de la canasta familiar básica. En el caso de Perú, la cobertura alcanza el 67% de la canasta básica familiar, siendo el país de América del Sur con el mejor índice de relación entre el salario mínimo y los gastos promedio del hogar. Le siguen Bolivia, con el 56% y Ecuador, que ocupa el tercer lugar en cuanto a esta relación, con el 55% de cobertura. Por otro lado, países como Chile, Brasil y Uruguay mantienen índices de cobertura sumamente bajos, lo que implica que la canasta familiar resulta inalcanzable para aquellos hogares que reciben un salario mínimo, aún trabajando los dos miembros del hogar. Por: Paúl Reinoso y Víctor Zabala Andrade