Según el Banco Central del Ecuador (BCE), la economía creció 3,4% en el primer trimestre de 2025 y, aunque la proyección inicial era de un crecimiento anual del 2,5%, las autoridades ya anticipan un desempeño superior al previsto.+ También puedes leer: Flexibilización laboral en consulta popular: Daniel Noboa apuesta por trabajo por horas Uno de los principales indicadores que refleja la solidez del sistema bancario es el de solvencia. A junio de 2025, la solvencia promedio de los bancos privados fue de 13,94%, frente al 12,92% registrado en igual mes de 2024, según la Superintendencia de Bancos. Este valor se mantiene por encima del mínimo legal del 9%, lo que indica que el patrimonio de las entidades financieras es suficientemente robusto para cubrir posibles riesgos, como pérdidas por cartera incobrable. Otro indicador clave es la cobertura de provisiones sobre la cartera improductiva, que alcanzó un 209% en junio de 2025, frente al 191% registrado un año antes. Esto significa que los bancos tienen más del doble de provisiones para cubrir los créditos que podrían no ser recuperados, un nivel considerado saludable, según David Castellanos, economista y docente universitario. Pese a eventos recientes como la quiebra de una cooperativa a fines de julio y rumores infundados tras fallas informáticas en una entidad bancaria, los analistas destacan que el sistema bancario privado mantiene fundamentos sólidos. Andrés Albuja, CEO de AAA ALFA, recalca que incluso en contextos difíciles, como la pandemia o la recesión de 2024, los bancos privados han mantenido niveles de solvencia por encima de lo requerido. Las calificaciones de riesgo también reflejan la buena salud del sistema. En Ecuador, las calificadoras independientes otorgan notas que van desde AAA- hasta E. Actualmente, la mayoría de bancos privados mantiene calificaciones de AA o superiores, lo que reafirma su estabilidad financiera ante los inversionistas y depositantes. El crédito, fundamental para dinamizar la economía, también muestra señales de recuperación. A junio de 2025, la cartera de crédito de la banca privada alcanzó los USD 48.116 millones, con un crecimiento del 10,2% frente al mismo mes de 2024. Aunque este ritmo es menor al de años como 2022, cuando las tasas superaban el 17%, representa una mejora frente al estancamiento de 2024. Además, la morosidad promedio ha disminuido del 3,7% en septiembre de 2024 al 3,2% en junio de 2025. También te puede interesar: Tensión comercial con EE.UU.: Ecuador busca alternativas ante aranceles de Trump Por último, los depósitos en la banca privada alcanzaron un récord de USD 56.894 millones a junio de 2025, con un crecimiento del 18,1% interanual. Este incremento responde, entre otros factores, al superávit comercial, el aumento de remesas y la estrategia de captación de depósitos a plazos con mejores tasas de interés. El reto ahora para la banca es transformar esa liquidez en crédito productivo, que acelere la recuperación del consumo y la inversión en el país. Fuente: Banco Central del Ecuador y Primicias