El foro “Inclusión financiera digital: llegar donde antes no era posible” puso en discusión el rol de los canales digitales, los medios de pago y la interoperabilidad en el fortalecimiento del sector cooperativo. Los panelistas coincidieron en que la tecnología debe ser una herramienta para facilitar la vida del socio, no una barrera adicional, y que su verdadero impacto depende de la educación financiera, la confianza y el uso efectivo de las soluciones digitales. Tecnología al servicio del socio Valeria Llerena, Directora Ejecutiva de RFD y moderadora del foro, señaló que la inclusión financiera sigue siendo un objetivo común para instituciones, cooperativas y organismos de desarrollo. Destacó que la tecnología ya es parte del presente del sistema financiero, pero advirtió que el reto está en llegar a personas con baja conectividad, poca confianza o limitado conocimiento digital. Por ello, enfatizó que las soluciones deben partir de las necesidades reales del socio y no solo de la innovación tecnológica. Inclusión desde las nuevas generaciones Andrés Almeida, Country Manager Ecuador & Perú de Bankingly, sostuvo que la digitalización está transformando la inclusión financiera y que las cooperativas tienen una oportunidad para educar no solo a los socios actuales, sino también a sus familias. Planteó que el sector debe mirar hacia modelos como la banca familiar, que permite enseñar ahorro, inversión y uso responsable del dinero desde edades tempranas. Además, señaló que la tecnología debe reducir fricciones, facilitar el acceso y convertirse en una inversión estratégica para expandir servicios sin depender únicamente de agencias físicas. Uso real, no solo acceso Bryan Ayala, Gerente de Innovación y Desarrollo de Coonecta RT, afirmó que la conectividad ha avanzado, pero que la inclusión financiera requiere algo más: alfabetización digital, educación en medios de pago y acompañamiento al socio. Explicó que abrir una cuenta no garantiza inclusión si esa cuenta no se usa para transaccionar, pagar o recibir servicios. También destacó la importancia de la interoperabilidad para que las cooperativas dejen de trabajar como islas, generen economías de escala y entreguen soluciones más simples, seguras y útiles para los usuarios.