La economía circular surge como una alternativa transformadora para las empresas que buscan ser parte de la solución. Durante la Cumbre de Sostenibilidad, un grupo de líderes empresariales compartió cómo están enfrentando este reto y, sobre todo, cómo están convirtiendo los obstáculos en oportunidades para innovar y crecer. Marie-Claude Vergara, Gerente de Sostenibilidad & Comunicación de Corporación Superior, inició la conversación señalando que el mayor reto ha sido romper con los paradigmas internos. “La sostenibilidad tiene un pilar económico muy trazado, pero el verdadero desafío ha sido integrar la economía circular como estrategia central”, comentó. Otro obstáculo clave ha sido la comunicación: “Si no comunicamos lo que estamos haciendo, simplemente no existe. Lo más difícil es comenzar, pero una vez que se inicia, la clave está en mantenerlo como una práctica rutinaria: saber lo que hay que hacer y actuar”. Desde Pronaca, Camila Hernández, Gerente Corporativo de Sostenibilidad, habló sobre cómo la economía circular no viene sola, sino de la mano de la bioeconomía. “El reto no ha sido empezar, sino continuar. Avanzar implica superar barreras como los empaques, los costos variables y la presión económica del contexto actual. Pero respondemos con innovación y con un compromiso firme hacia la sostenibilidad”, afirmó. Pamela Aguilera, Brand Coordinator de Tork® Ecuador (Essity), explicó cómo su empresa —líder en higiene y salud— enfrenta desafíos únicos relacionados con la circularidad del papel. “Somos el primer reciclador del país y trabajamos también con una perspectiva social. Sin embargo, no siempre encontramos lo que necesitamos en el mercado nacional, como el PCR (plástico reciclado posconsumo), lo que nos obliga a buscar fuentes alternativas. Los empaques siguen siendo un reto crucial”, señaló. Finalmente, Denise Cajas Arenas, Directora de Servicios Industriales y Ambientales de Veolia, hizo un llamado directo al liderazgo empresarial. “La economía circular forma parte de nuestro ADN. No obstante, el mayor desafío no siempre está en nuestras operaciones, sino en las contrapartes: muchas empresas aún no comprenden la urgencia de actuar”, advirtió. En un contexto de crisis ambiental global, subrayó la importancia de acelerar decisiones alineadas con el consumo responsable. “Necesitamos que los líderes entiendan que la sostenibilidad no puede esperar”. A lo largo del foro, quedó claro que si bien los desafíos son diversos —desde la innovación en empaques hasta la mentalidad empresarial—, también hay oportunidades valiosas: colaboración, educación, comunicación y, sobre todo, acción. La economía circular no es un destino, sino un camino continuo que exige voluntad, creatividad y coherencia.