A continuación, presentamos un resumen de la participación de los tres panelistas que debatieron sobre la nueva era educacional que se vive en el país. La actitud y el interés de aprender Fabián Rolando Durán, LATAM Partner Manager ODILO, fue uno de los ponentes que abrió el debate sobre la necesidad de diversos actores para la democratización de la ciencia y la educación. El sector privado debe ser uno de los responsables de que todos los niños y niñas tengan acceso a recursos ilimitados, sin importar su clase social. “Muchas veces, truncamos el aprendizaje y debemos fomentar –desde cualquier nivel- que los niños y niñas encuentren qué quieren hacer y a dónde quieren llegar” explicó el experto. El interés y el gusto de la niñez han mutado por las nuevas tecnologías y -todos los que intervienen en ese proceso- deben hablar en su mismo idioma, manteniendo la calidad en la educación. “Cuando ellos se sumergen en algo que les interesa, no hay límite”, señaló Rolando. Por esta razón, se deben crear ecosistemas que enamoren, que atraigan y que sean prácticos e intuitivos. “Hay que conectar a través de herramientas educativas, con un aprendizaje ilimitado”, finalizó. Erradicar el odio que se genera a la ciencia “En la ciencia todo debe ser criticable y las ideas no deben ser intocables”, comenzó José Brito, Asesor Académico y Pedagógico de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, quien enfatizó no solo la necesidad de democratizar la ciencia, sino la capacitación en general. Los profesores se basan en un proceso de repetición y cambiar esta situación -en el país- es un gran reto. “Son cifras duras, pero cuando los niños y niñas entran a la primaria poseen altos niveles de creatividad, pero a los seis años descienden en un 60%”, explicó Brito. El miedo a la ciencia viene desde los profesores. Han existido tantos cambios que, las generaciones anteriores, no están “hechas” para enseñar estas transformaciones. “Ahí comienza el miedo a enseñar y por ende a entender. Se debe dejar de atormentar la mente con cosas que se olvidan en tres semanas (después de un examen)”, concluyó Brito, ratificando la necesidad de enseñar actitudes y formas de vida. “Todos nos acordamos de un profesor” Mauricio Bock, Presidente del Institute of Neurocoaching, explicó que el desarrollo del pensamiento crítico se debe fomentar en los niños, niñas y adolescentes; y no solo es una tarea de la escuela, sino de las alcaldías, gobiernos, padres de familia y -sobre todo- del sector empresarial. “Se debe descubrir la ciencia a partir de la verdad y por ende se deben mezclar todos los agentes para generar interés”, enfatizó Bock. Actualmente, existe un rechazo y el entorno obliga a pensar que la ciencia es solo para hombres y no es apta para las actividades del día a día. Por lo tanto, se debe entender que el rol del docente ha cambiado. Tiene que dejar de ser un transportador de información para convertirse en un facilitador del aprendizaje. “El rol de un profesor más cercano puede transformar el pensamiento del niño. Todos tenemos una historia con aquel profesor que nos fomentó la motivación para encontrar el sentido. Ahora, estamos más abiertos para aprender de manera diferente”, insistió.