Por su parte, la entidad también prevé que, en 2023, tanto el PIB a nivel de las actividades de “acuicultura y pesca de camarón” como de “procesamiento y conservación de camarón”, que en conjunto representarían el 3,4% del PIB total, crezcan en 5,5% y 4,9%, respectivamente, posicionando así al sector camaronero como la tercera actividad con mayor proyección de crecimiento en el próximo año. De acuerdo con el Servicio de Rentas Internas (SRI), en 2021 los ingresos de las empresas del sector camaronero presentaron una tasa de crecimiento anual de 52,7% hasta cifrarse en USD 7.293 millones, lo que representó el 3,7% de las ventas totales registradas en la economía en ese año y 0,7 p.p. más que en 2020. Entre enero y agosto de este año, los ingresos de este sector aumentaron en un 37,5%, con respecto al mismo período del año anterior, pasando de USD 4.392 millones a USD 6.040 millones. Este hecho sugiere perspectivas favorables de crecimiento para el sector hasta el cierre de este año. Este impulso en el crecimiento de los ingresos responde, principalmente, a un mayor dinamismo a lo largo de la cadena productiva, tanto de las actividades comerciales e industriales como de cría y explotación de camarón. El comercio de camarón, que representa el 1,81% de las ventas totales de la rama comercial, fue la actividad de mayor crecimiento (68,6%) durante los ocho primeros meses de este año, en relación al mismo período del año anterior Las actividades relacionadas a la industrialización del camarón, que significan el 3,23% de los ingresos totales del sector manufacturero, registraron un crecimiento del 37,5%. Mientras que, los ingresos provenientes de la cría y explotación de camarón, que representa el 35,2% de las actividades de “agricultura, ganadería, silvicultura y pesca”, aumentó en un 31,9%. Al cierre de 2021, con el 92,3%, Guayas y El Oro fueron las provincias con mayor proporción en el total de ingresos derivados de las actividades productivas vinculadas al camarón, lo cual responde principalmente a sus condiciones climáticas y ubicación geográfica, aspectos estratégicos para su producción y exportación. En tanto que, Manabí y Santa Elena alcanzaron una participación del 4,2% y 2,4%, respectivamente. Según la información registrada en la Superintendencia de Compañías, 1.258 empresas están dedicadas a actividades de cría y explotación, procesamiento industrial y comercio de camarón, y cuyos activos suman USD 5.427 millones y representan el 3,9% del total de activos del sector societario. Al mes de septiembre de este año, el sector camaronero representó el 1,6% (134 mil empleos directos) del empleo total de la economía. A nivel de su cadena productiva, sector primario generó el 0,9% (22 mil empleos directos) del empleo total del sector de la “agricultura, silvicultura y pesca”, del cual el 67,4% cumple con las condiciones de un empleo adecuado. En tanto que, el sector industrial creó el 8% (75 mil empleos directos) del empleo total de la “industria manufacturera”, con un 84,3% de empleos adecuados. Por su parte, el comercio de camarón es responsable del 2,5% (37 mil empleos directos) del empleo total del sector comercial, y el 58,3% corresponde a un empleo pleno. Desde 2019, el camarón es el principal producto de exportación no petrolero del país, superando el valor FOB de las exportaciones de banano y plátano. Las exportaciones de camarón representan cada vez más una fuente importante de divisas que permite mantener la liquidez de la economía nacional. En 2021, las exportaciones de camarón registraron un crecimiento de 39,2%, cifrándose en USD 5.323 millones (superando los niveles prepandemia), lo que significó el 19,9% de las exportaciones totales; mientras que, su participación en el total de las exportaciones primarias y no petroleras alcanza el 25,1% y 29,4%, respectivamente. Entre enero y agosto de 2022, sus exportaciones crecieron 60,1% frente al mismo período de 2021, alcanzando USD 5.085 millones, cifra que se sitúa por encima de los niveles prepandemia y, a excepción de 2021, la cifra supera el valor FOB anual. Mantener el crecimiento del sector sugiere facilitar el acceso a financiamiento público y/o privado, de tal forma que los recursos sean orientados a innovación e investigación tecnológica, infraestructura y capacitación del capital humano, para consolidar aún más a este producto. Por _ Juan Carlos Zabala, Jonathan Guamán y Milena Garzón