“En el caso de las mujeres, la libertad financiera es libertad de vida”, mencionó la expositora. En cuanto a la composición empresarial, en 2023 se registraron 1.248.162 empresas, de las cuales mas del 90% de las emprosas registradas en el país son Microempresas (1.167.255). Por otro lado, las PYMES conforman cerca del 6% de las empresas del Ecuador (73.743). También te puede interesar: El futuro de la Educación En cuanto a la presencia de las mujeres en las PYMES, de acuerdo a un informe del Banco Interamericano de Desarrollo, alrededor del 40% de las pymes en América Latina y el Caribe son propiedad de mujeres. El emprendimiento representa el 80% de la fuerza laboral femenina. Los datos también afirman que las start ups fundadas por mujeres generan más ingresos por cada dólar invertido. 274.000.000 mujeres en el mundo son dueñas de su propio negocio. Sin embargo, aún existen grandes desafíos. Por ejemplo, 70,41% de mujeres trabajadoras están empleadas en el sector informal. Esto sígnifica que más de 7 de cada 10 mujeros que trabajan, lo hacen en trabajos no registrados oficlalmente. Por otro lado, solo el 30% de mujeres emprendedoras tienen las probabilidades de recibir financiamiento de deuda o capital y solo el 35 % de las mujeres participan en programas de formación empresarial. Las mujeres a menudo enfrentan la doble carga de manejar sus responsabilidades emprosariales y familiares, lo que puede afectar su tiempo y energía para dedicarse plenamente a sus negocios. Otro desafío implica romper la brecha de género. Según el Indice Global de Brecha de Género, el Ecuador ocupaba en 2023 el puesto 50 y en 2024 ocupa el puesto 16, lo cual muestra un avance, sin embargo aún hay mucho que trabajar. Por otro lado, las empresas con mayor participación de mujeres, tienen 21% más de probabilidades de superar el rendimiento promedio de la Industria en empresas con mayor diversidad de género. 89% de los empleados de empresas lideradas por mujeres reportan un entorno de trabajo positivo, comparado con el 81% on empresas Ilderadas por hombres. También puedes leer: 6 claves que no pueden faltar en tu cultura organizacional De reducción de la brecha salarial. Las empresas lideradas por mujeres reducen la brecha salarial reducen en un 50% ya que son más propensas a implementar políticas de equidad salarlal. Finalmente, el impacto del emprendimiento femenino es significativo para el desarrollo económico global, aportando innovación y diversidad. En América Latina, sus pymes representan una porción significativa del PIB y empleo. Sin embargo, enfrentan barreras como acceso limitado a financiamiento y discriminación de género, que deben ser abordadas para maximizar su impacto positivo.