“Quiero tocar a la gente con mi arte. Quiero que ellos digan: ´él siente profundamente, él siente con ternura´”, Vincent Van Gogh. Ternura. Vicent Van Gogh dijo que ese era el sentimiento que quería provocar al tocar a la gente con su arte. Esa ternura que -aun siendo adultos- podemos despertar cuando vemos el mundo con los ojos de un niño. Si quería lograr la muestra inmersiva Imagine Van Gogh, cumplió su cometido. La misma se exhibe en el Arena CCI, ubicado en la Avenida Naciones Unidas y Japón esquina, Quito, y estará disponible hasta diciembre del 2022. También te puede interesar: Las calles 'más geniales del mundo' para 2022 reveladas por Time Out La curiosidad, la imaginación del niño interior se despierta al ingresar a la sala inmersiva que, gracias a la tecnología Image Totale©, permite al visitante ingresar “literalmente” a las obras del pintor neerlandés y sentir el postimpresionismo a flor de piel. Es una experiencia única: ver cómo los lienzos cobran vida a gran magnitud, como cada pincelada se dibuja en cada rincón de la sala así como en el cuerpo del visitante; como si de un sueño se tratara. Y esa era, en parte, la intención de la Directora Creativa Annabelle Mauger. Me lo confirmó cuando conversé con ella durante su visita a Quito para la inauguración de la muestra, a mediados de octubre. “Quiero que tanto niños como adultos tengan la libertad de hacer lo que les nazca dentro de la exhibición. Si es que los niños, por ejemplo, quieren cantar, jugar, correr, que lo hagan”. mencionó. La creativa francesa me cuenta sobre su propia infancia, cuando pasaba vacaciones en la casa de sus abuelos quienes tenían una sala de cine. Una serie de sonrisas se esbozan en su rostro cuando revive las memorias: ella en pijama dando un beso a su abuelo en la mejilla, yendo a la cocina por helado y regresando para continuar viendo la magia de la proyección. El episodio IV de Star Wars, Grease, Tiburón…esos clásicos de la cultura popular del cine marcaron sus primeros años. Más tarde, el destino la llevó a visitar la Cathédrale d’Images, un sitio histórico, fundado por Albert y Anne Plécy -quienes coincidencialmente son sus abuelos políticos- e hizo que las piezas encajaran. Ahí, en la cuna, donde surgió la primera creación audiovisual en Image Totale ©, entendió que esta técnica era la herramienta con la que llevaría al arte a varias partes del mundo El arte viaja por el mundo La muestra Imagine Van Gogh permite ingresar a más de 200 obras del pintor. Los lienzos cobran vida a gran magnitud; acceder a las obras más importantes de este pintor (como La Noche Estrellada, Los Girasoles, La Habitación de Van Gogh, El florecimiento del almendro) que se encuentran dispersas en varios museos del mundo como el Museo d´Prsay de París, La Galería Nacional de Artes de Londres, el Museo Van Gogh de Amsterdam; MOMA, y el Museo Metropolitano de Nueva York. “Este tipo de eventos hace que las pinturas se muevan a través del mundo; es una forma democrática de conocer el arte porque más personas tienen acceso a él, no solo quienes pueden visitar los museos. Porque el arte es un lenguaje universal”, dijo. Mientras se camina a oscuras entre imágenes gigantes proyectadas en el piso y en las paredes, acompaña música de grandes compositores clásicos como Saint-Saenz, Mozart, Bach, Delibes y Satie. Cuándo le pregunté sobre qué papel juega la música en una muestra inmersiva, así como en su vida, ella lo resume en esta frase: “honestamente, para mí, lo es todo”. Confiesa que escogió el género clásico porque todo el mundo lo conoce y transmite un mensaje universal. Sin embargo, confesó que hay dos formas en las que se puede entender el aspecto musical de la exhibición. La primera está relacionada con la línea de tiempo en la que Van Gogh estuvo vivo. Y la otra, está relacionada con lo que Anabelle escucha en su interior cuando ve las pinturas. La técnica que permite la magia Las técnicas de warping utilizadas por Imagine Van Gogh adaptan la superficie a la imagen proyectada, respetando así la integridad de esta última para magnificar las obras de arte, mientras que las técnicas de mapeo más tradicionales se centran en adaptar la imagen a la superficie. El warping consiste en ajustar perfectamente la obra proyectada a la superficie escenográfica. Esta técnica libera a las obras de la sujeción gravitacional que recae sobre cualquier objeto terrestre. La elección de las imágenes, la forma en que se colocan, su ritmo y su asociación con la música componen esta original creación concebida por Annabelle Mauger y desarrollada con Julien Baron, los encargados de que Imagine Van Gogh sea una realidad. Van Gogh, el pintor de la ternura Cuando Anabelle tomó el proyecto, ella no escogió al artista, sin embargo afirma que conocía muy bien su obra e historia; así desarrolló lo que quería comunicar en la muestra. Considerado por muchos como “el artista de culto en absoluto”, dejó una gran colección de pinturas post impresionistas, en la cual logró transmitir gran parte de su ser, como él mismo lo dijo en una ocasión: “Puse mi corazón y mi alma en mi trabajo, y he perdido mi mente en el proceso”. Su historia, luchas y etapas artísticas son parte del recorrido que tiene un tinte educativo. El estilo distintivo de sus populares pinturas, definido por pinceladas gruesas y una vívida paleta de colores, paisajes luminosos, expresivos retratos y vibrantes naturalezas muertas sin duda se adapta a la perfección en este arte inmersivo que hoy Quito tiene la oportunidad de vivir. Una experiencia que -como el arte en general- permite conectar con otras épocas, otras mentes, comunicarse en un idioma universal y -por supuesto- sanar: como en mismo Van Gogh dijo: ”El arte es para consolar a los que están quebrantados por la vida”. También te puede interesar: Latacunga se prepara para celebrar la fiesta de la Mama Negra Sobre la exhibición Fechas y horario de apertura Lunes a viernes de 11:00 a 21:00 Sábado, domingos y feriados de 10:00 a 21:00 Última entrada una hora antes del cierre Precios: Adultos: USD 25 Menores de 12 años: USD 20 Pack familiar: USD 70 Menores de 2 años no pagan boleto Dirección: Av. Naciones Unidas y Calle Japón Esquina. Quito, Ecuador. Más información: aquí