Hay negocios que huelen a éxito desde el primer momento. Cuando Bill Gates fundó Microsoft para vender software para los primeros ordenadores o Steve Jobs anunció que estaba diseñando un teléfono móvil era previsible que pudieran triunfar. Eran mercados vírgenes de productos muy solicitados. En cambio, pocos podían imaginar que Jeff Bezos se convertiría en el hombre más rico de mundo al fundar una tienda de libros, o que un joven sueco de 17 años llamado Ingvar Kamprad convertiría su negocio de venta de cerillas por correspondencia, que llamó IKEA, en la multinacional de productos para el hogar más grande del mundo. Con más de 400 tiendas repartidas por todo el planeta y casi un millón de puestos de trabajo directos e indirectos (proveedores), IKEA es hoy en día una de las compañías más populares y exitosas del mundo. Kamprad también revolucionó su industria con conceptos nunca vistos, como los embalajes planos para los muebles, la venta de artículos de diseño a precios de mercadillo, o que el cliente tenga que montarse su propios muebles. Vendedor por correspondencia Hay personas que llevan los negocios en la sangre. Ingvar Kamprad es uno de ellas. Nacido en Pjätteryds en 1926, se crió en una pequeña granja en Elmtaryd. Aunque hoy Suecia es un país rico con uno de los niveles de vida más altos del mundo, en los años 30 del pasado siglo la región en donde vivía el fundador de IKEA era una zona pobre con pocos recursos, y sus habitantes se las apañaban para salir adelante construyendo sus propias casas, o confeccionando sus propias ropas. Siendo muy joven, Ingvar Kamprad aprendió que podía comprar productos cotidianos al por mayor muy baratos, como cerillas, y venderlas casa por casa un poco más caros, para ganar dinero. Con solo 17 años, en 1943, montó un negocio de venta por correspondencia, que llamó IKEA. No era un nombre elegido al azar. Las dos primeras letras son las iniciales de su nombre, la tercera la granja donde se crió, y la cuarta el pueblo más cercano: Ingvar Kamprad Elmtaryd Agunnaryd (IKEA). Durante estos primeros años se dedicó a vender productos por correspondencia como las mencionadas cerillas, pero también bolígrafos, marcos de fotos, carteras, relojes, medias de mujer, e incluso semillas y pescado. Ingvar Kamprad dibujaba a mano los catálogos, hacía copias y las enviaba a los clientes. El negocio fue bien porque vendía con un margen justo y los precios resultaban asequibles para la gente, que les resultaba muy cómodo comprar cosas cotidianas y recibirlas en casa por correo. Curiosamente, el fundador de IKEA utilizó el sistema de comercio de Amazon con 50 años de antelación. A medida que fue ganando dinero, Ingvar Kamprad aumentó el catálogo de productos. En 1948 incluyó algunos muebles que fabricaba él mismo, o proveedores locales. Pronto se dió cuenta de que los muebles eran lo que mejor se vendía, así que poco a poco abandonó los otros productos e IKEA se convirtió en una tienda de muebles por correo. Cuando comenzó a diseñar muebles Ingvar Kamprad aplicó un principio en el que creía: el buen diseño debía ser accesible para todo el mundo, no solo para las personas ricas. Es lo que décadas más tarde se llamó el Diseño Democrático: muebles de calidad que puede comprar todo el mundo gracias al alto volumen de ventas y las peculiares técnicas de fabricación que vamos a ver. Kamprad tenía que convencer a los clientes de la calidad de sus muebles pese al bajo precio, y como muchos no creían su palabra, hizo lo más lógico: en 1953 montó una exposición en un taller de Älmhult para que la gente pudiera venir a ver, e incluso a probar sus muebles antes de comprar. La idea fue todo un éxito, así que el siguiente paso lógico fue abrir la primera tienda física de IKEA. Ocurrió en 1958. El "libro" más publicado del mundo En 1951 se lanzó el primer catálogo de IKEA. También fue diseñado por Kamprad: tenía 68 páginas y se imprimieron 285.000 copias. Pero solo estaba disponible en sueco. A medida que la empresa sueca se instaló en otros países, el catálogo se fue internacionalizando. En su momento de máximo esplendor, no hace mucho, en 2016, se imprimieron 200 millones de copias al año en 32 idiomas, y 69 versiones diferentes. Su tirada superaba a la de libros como la Biblia o el Quijote. Expansión internacional La primera tienda internacional abrió en 1963, en Oslo (Noruega). Aquí podemos ver al fundador de IKEA saludando al primer encargado de la tienda. También, la evolución del logo desde 1951: En la actualidad hay 18 tiendas IKEA en España, que reciben más de 40 millones de visitantes al año. En el mundo son 423 tiendas, aunque algunas son franquiciadas. También te puede interesar: La historia de KFC: de jubilado endeudado a multimillonario a los 74 años En este mapa se puede ver los países con tienda (azul), los que la tendrán en breve (amarillo), y los que no tienen tiendas (gris): Fuente: Computer Hoy