Hay dos maestros de la Escuela de Postgrado de Negocios de Stanford, que exploran jocosamente el poder que reside en la intersección entre el humor, los negocios y el liderazgo. "El humor es un superpoder en los negocios, ahora más que nunca", dice Naomi Bagdonas, profesora de la Escuela de Postgrado de Negocios de Stanford. En la clase que dirige con otro maestro, el dúo divierte a los estudiantes y los introduce en la ciencia y los beneficios de liderar con humor en los ámbitos empresariales. Estos maestros lanzaron un curso en línea que se llama "Remotely humorous" (Remotamente gracioso), que se centra en fomentar culturas más productivas, conectadas y felices en los equipos que trabajan a distancia. Y recientemente lanzaron un libro, que se está vendiendo muy bien, sobre este tema titulado Humor, Seriously (Humor, en serio). Los maestros han trabajado con ejecutivos y equipos de distintos sectores, ayudándolos a entender cómo aportarles más humor y alegría a sus organizaciones y sus equipos, estamos viviendo en un mundo laboral totalmente nuevo. La manera en que interactuamos y colaboramos con nuestros colegas ha cambiado por completo. En este contexto, es más difícil que nunca fomentar la creatividad, el bienestar y la conexión en los equipos de trabajo. En este nuevo mundo del trabajo remoto, donde rara vez vemos a nuestros colegas en persona, o de la cintura para abajo en la pantalla, la investigación revela que el humor es una de las fuerzas más poderosas que tiene una organización para crear una conexión verdadera, bienestar y seguridad intelectual entre los colegas. Cuando nos reímos con los colegas, no solo nos estamos divirtiendo, sino que estamos sirviendo un poderoso cóctel de hormonas que literalmente puede cambiar la química del cerebro de ellos, y la nuestra, en un segundo. La investigación muestra que la risa tiene efectos excepcionales sobre nuestra química neuronal y sobre nuestros comportamientos. También te puede interesar: Liderazgo, una habilidad esencial Cambia la química de nuestro cerebro para prepararnos más para la conexión, para volvernos más creativos y también más resilientes al estrés. La oxitocina -hormona del amor, de la calma y el contacto-, impulsa a nuestro cerebro a crear conexiones emocionales, para confiar más en los demás. Esto explica por qué también se libera oxitocina cuando las personas hacen el amor, y cuando las madres dan a luz, dos momentos en que, a nivel evolutivo, nos beneficiamos de los sentimientos de cercanía y confianza en la persona involucrada, aunque la relación sea totalmente nueva. El humor nos conecta más con el momento y nos ayuda a recordar más cosas relacionadas con este después de que pasa el hecho. En un estudio, los investigadores encontraron que las personas que veían un videoclip divertido antes de hacer una prueba de memoria reciente, recordaban más del doble de la información que las que hacía la otra parte de los participantes. Al estar a distancia, compartimos muchas menos experiencias y puntos de referencia, pero cuando nos reímos juntos, nuestros cerebros están disparando las mismas hormonas, al mismo tiempo, induciéndonos a confiar más en el otro y haciendo que esas interacciones de dos dimensiones sean más memorables. El poder de experimentar el mismo estallido de hormonas que propician el vínculo y el placer, aunque sea a miles de kilómetros de distancia, es inmenso. Los líderes que tienen sentido del humor son considerados 27 por ciento más inspiradores y son más admirados. Sus colaboradores se sienten un 15% más comprometidos. Sus equipos tienen más del doble de probabilidades de resolver un desafío de creatividad. El humor no es solo para divertirse, aunque es muy divertido. También es una habilidad esencial del liderazgo, al igual que la comunicación y la autoconciencia. También te puede interesar: Los 2 consejos del expresidente de Inditex para alcanzar un liderazgo exitoso “Espero que recuerden estas tres cosas. Primero, que es hora de volverse divertido. La risa impacta nuestro cerebro y nuestros comportamientos de una manera muy profunda y es más valiosa que nunca en este nuevo mundo del trabajo a distancia. Así que empiecen a vivir la vida sobre el precipicio de una sonrisa. Por último, cultiven activamente sus rituales y sus historias. Creen nuevos rituales que los ayuden a estar conectados y a llevar alegría y diversión a su organización, aun cuando estén trabajando a distancia. Y divulguen a los cuatro vientos las historias de su empresa”, concluyeron. Fuente: El Siglo de Torreón