La conferencia de Laboratorios Bagó del Ecuador en la Kumbre de Sostenibilidad 2026 puso en el centro la relación entre salud mental, cardiovascular y entorno social como base para el desarrollo sostenible de las personas. En el marco de la Kumbre de Sostenibilidad 2026, organizada por Ekos, Laboratorios Bagó del Ecuador presentó la conferencia “HumanSync: Sincronía entre cerebro-corazón y cómo impacta en el bienestar humano para el desarrollo sostenible de las personas”, con la participación de los especialistas internacionales Adrián Baranchuk y Luis Ignacio Brusco. El espacio abordó, desde la ciencia médica, la necesidad de integrar la salud física, mental y social como condición para la sostenibilidad. Durante la apertura, se destacó que en Ecuador “las personas se mueren por las enfermedades no transmisibles: infartos, accidentes cerebrovasculares”, mientras que “las enfermedades mentales son de los problemas más frecuentes en las familias ecuatorianas”, lo que motivó el desarrollo del concepto HumanSync como una propuesta de prevención y educación en salud. “No se puede estar bien si la comunidad no está bien en todo sentido” El neurocientífico Luis Ignacio Brusco centró su intervención en el impacto de la salud mental y los factores psicosociales. Recordó que, según la OMS, la salud no es solo física, sino también mental y social, y advirtió que trastornos como el consumo de alcohol, la depresión y la ansiedad lideran las problemáticas actuales. “No se puede estar bien si la comunidad no está bien en todo sentido”, afirmó, subrayando el vínculo entre bienestar individual y entorno social . Brusco también enfatizó el impacto persistente de la pandemia, señalando que “la post pandemia no implica un regreso a la plena naturalidad” y que sus efectos siguen presentes en la salud mental y en la percepción del tiempo. Además, alertó sobre el rol creciente de la inteligencia artificial, indicando que “no podemos hablar de salud mental sin ver lo que está pasando con la IA”, debido a su influencia en la subjetividad y en los comportamientos humanos. “Un corazón enfermo daña el cerebro y daña nuestra salud mental” Adrian Baranchuk, Ex Profesor de Medicina en Queen's University. Actual profesor en la Universidad Abierta Interamericana (UAI) Por su parte, el cardiólogo Adrián Baranchuk explicó que la relación entre cerebro y corazón es bidireccional: “un corazón enfermo daña el cerebro y daña nuestra salud mental”, rompiendo la visión tradicional de que solo el cerebro regula al corazón. Desde esta perspectiva, HumanSync busca integrar ambos sistemas para mejorar la salud integral de las personas . El especialista insistió en la importancia de comprender el contexto real de los pacientes. “Yo no conozco a Doña María… no sé si tiene con quién salir a caminar”, ejemplificó, destacando que las recomendaciones médicas deben adaptarse a las condiciones sociales y económicas de cada persona. En esa línea, planteó acciones concretas como “movernos más”, socializar y generar espacios de encuentro, además de reconectar con la naturaleza como parte esencial del bienestar . Baranchuk también advirtió que las emociones negativas afectan directamente el sistema nervioso autónomo y, por tanto, la salud cardiovascular. “Si vivo estresado, angustiado o desesperado, estas emociones van a impactar de manera muy negativa en mi cerebro y en mi corazón”, explicó, resaltando la necesidad de enfoques interdisciplinarios que integren medicina, salud mental y entorno social . Ambos expertos coincidieron en que la sostenibilidad del bienestar no depende solo de tratamientos médicos, sino de cambios estructurales en hábitos, relaciones sociales y condiciones de vida. “La salud física y mental del hoy es más importante que la prolongación de cuántos años vamos a vivir”, concluyó Baranchuk, enfatizando que el objetivo es lograr una vida diaria productiva y saludable en el tiempo . La conferencia HumanSync dejó como mensaje central que la sostenibilidad comienza en el individuo, pero solo es posible cuando se integra con el entorno social, económico y ambiental, marcando un enfoque más humano y sistémico para los desafíos de salud en la región.