Con más de 25 años de trayectoria, Carlos Almeida ha convertido la gestión del talento en un motor de crecimiento organizacional. Hoy lidera la Dirección de Talento Humano de SOLCA Guayaquil, donde impulsa una cultura centrada en las personas y ha contribuido a posicionar al hospital entre los mejores lugares para trabajar en el país. Una cultura con propósito En una institución donde cada decisión puede impactar la vida de un paciente, la gestión del talento humano trasciende la administración de personas. En SOLCA Guayaquil, la cultura organizacional se sostiene sobre el compromiso, la ética y un propósito compartido: brindar una atención humanizada. “El paciente es una prioridad y nuestra cultura gira alrededor de él”, afirma Almeida. Resultados que reflejan el compromiso La estrategia se traduce en indicadores concretos. SOLCA Guayaquil registra una rotación de apenas 4%, supera las 50 horas anuales de capacitación por colaborador, es la segunda marca empleadora del sector salud y ocupa el quinto lugar del ranking Great Place to Work entre organizaciones con más de 500 colaboradores. “El mejor indicador es que el colaborador se sienta orgulloso de trabajar aquí”, sostiene. También te puede interesar: Empresas líderes de Guayaquil compartieron las claves para convertir la confianza en una ventaja competitiva Tecnología al servicio de las personas La institución incorporó inteligencia artificial para la preselección de candidatos, automatizó procesos e impulsó plataformas de autoaprendizaje. Sin embargo, para Almeida el mayor desafío es equilibrar la innovación con la identidad organizacional. “Lo importante es que las instituciones no pierdan su esencia”, enfatiza. Mirar al futuro sin perder la esencia Con más de 1.500 colaboradores, SOLCA Guayaquil continúa fortaleciendo su crecimiento a través de certificaciones internacionales, el desarrollo de su marca empleadora y la expansión de sus servicios, consolidándose como una institución referente en la atención oncológica y en la gestión del talento humano. Como reflexión final, destaca que: “En SOLCA todos impactamos en la vida del paciente; incluso quienes trabajan tras bastidores son parte esencial de una atención segura, humana y de calidad”. 4% de rotación, más de 50 horas de capacitación anual por colaborador y un lugar en el Top 5 de Great Place to Work® Ecuador, reflejan el impacto de una cultura centrada en las personas.