China vive la explosion del comercio electrónico. Las cifras hablan por sí solas: una de cada tres ventas es online y se ha convertido en una industria valorada el año pasado en USD 25 billones, monto tres veces superior a la del siguiente país en la lista, Estados Unidos. Si el mercado chino se dividía entre dos monstruos -Alibaba y JD.com- quienes controlaban el 80% del pastel, Pinduoduo, vino a cambiar el escenario y las reglas del juego. El punto de quiebre fue la pandemia. El resultado: Huang Zheng, su CEO, se ha convertido en el segundo hombre más rico de China y ahora que tiene todas la miradas sobre él, deberá demostrar la sostenibilidad del negocio. La historia de Pinduoduo es corta, apenas lleva cinco años pero Huang, quien trabajó en Microsoft y Google, sabía que el comercio electrónico tenía mucho por ser explotado. Sabía que había una gran cantidad de población sin acceso a servicios de compra online. Por eso cuando en 2015 lanzó su propia empresa optó por dar la espalda a las megalópolis. “Pinduoduo tuvo una fase inicial excelente. Una de las claves de su éxito es que apuntó a poblaciones de cuarto o quinto nivel, consumidores frugales a los que ofrecía productos básicos como papel higiénico”, explica Jeffrey Towson, profesor en el programa MBA de la Universidad de Pekín. “En volumen de gasto total, en estas ciudades menores se consume más que en las principales”. Para cuando Alibaba y JD.com se dieron cuenta de su descuido era demasiado tarde: Pinduoduo ya se había abierto hueco. Ahora llevan caminos opuestos. Mientras los dos gigantes planean su expansión a las zonas menos desarrolladas, Pinduoduo aspira a conquistar las grandes ciudades. Pero no es una tarea sencilla. Hay otro factor que ha jugado a su favor. Huang no hubiera podido poner en práctica sus revolucionarias ideas sin Tencent, rival directo de Alibaba, quien compró el 17% de las acciones. Tencent también es dueña también de Wechat, la aplicación telefónica más popular en China con 1.150 millones de usuarios activos al mes. Pinduoduo comenzó ofreciendo sus servicios dentro de esta, solo así podría alcanzar su público objetivo: gente de áreas rurales con un plan de datos básico y un teléfono simple en el que solo hay instalada la app omnipresente, Wechat. Y con ella, Pinduoduo. Así fue como el proyecto despegó. Fuente: Diario El País