Sin embargo, la facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE) va más allá. Específicamente, a la creatividad y a la asociación para conseguir resultados exitosos frutos de una colaboración interdisciplinaria. Desde hace un año y medio Rebeca Gallegos es la decana de esta facultad. Su experiencia internacional forjada por la creatividad artística del mercado estadounidense le permitió asumir su importante rol en la universidad. Y, desde allí, ha forjado una idea educativa -bajo su visión individual y la de la institución- en crear un espacio donde los estudiantes de arquitectura, diseño y artes generen trabajos colaborativos y de gran calidad. Una perspectiva creativa En su enfoque por combinar cada conocimiento, la facultad de arquitectura busca que uss estudiantes integren toda la cadena de valor del sector. “La malla de arquitectura promueve un enfoque integral, que prepara al estudiante en todos los ámbitos: territorio, ciudad, arquitectura y diseño interior. así se potencia la ciudad país”, sostiene Rebeca, mientras asegura que el objetivo es lograr una educación donde haya un conocimiento de cada etapa de construcción. Foco en sostenibilidad y tecnología Al ser parte de uno de sus pilares, la facultad realiza iniciativas colaborativas con el Consejo Ecuatoriano de Edificación Sustentable (CEES). De allí salió el proyecto LEED LAB, que se refiere a educar a los estudiantes con los parámetros y características de esta certificación. Así, al graduarse, son capaces de rendir el examen y obtener la certificación. En cuanto a tecnología, se promueve un modelo educativo basado en un eje de medios de representación digital de cinco materias. Los estudiantes reciben clases de tendencias de tecnología como BIM, inteligencia artificial e impresión 3D. ¿Quién es Rebeca Gallegos? Apasionada del arte y el diseño desde el colegio, Rebeca se desarrolló profesionalmente en Estados Unidos. Estudió en el Savannah College of Art and Design donde hizo su pregrado y, luego, su maestría en diseño arquitectónico. Al graduarse, trabajó en un estudio de diseño de Nueva York por tres años, hasta que decidió volver a Ecuador para influir en el mercado local bajo una visión global. Así llegó a la UIDE.